lunes, 3 de octubre de 2022

EL LUGAR DE LA CITA, una propuesta potente y multidisciplinaria

 

“Hay almas que en ciertos momentos
se matarían a causa de una mínima contradicción,
 y para eso no es imprescindible estar loco,
loco diagnosticado y catalogado;
por el contrario alcanza con tener una buna salud
y contar con la razón de su lado.”
(Antonin Artaud)

 

La tan amada Alejandra Pizarnik se suicidó en setiembre de 1972. Un año antes escribió el larguísimo y doloroso poema “Sala de psicopatología”.

Allí, en forma descarnada, dice:

[…] y como soy tan inteligente que ya no sirvo para nada, / y como he soñado tanto que ya no soy de este mundo, / aquí estoy, entre las inocentes almas de la sala 18, / persuadiéndome día a día / de que la sala, las almas puras y yo tenemos sentido, tenemos destino  […]

¿No es acaso esa frase –por elegir una del largo poema- un dramático pedido de ayuda? ¿un alarido desesperado anunciando la tragedia?

Siempre es una ardua tarea emocional sumergirse en el mundo de Pizarnik. Para una actriz encarnar sus dolores siempre es un riesgo. Y el riesgo es doble o triple o infinito cuando desde el arte independiente se decide, además, mezclar lenguajes artísticos. Todos esos riesgos corrió el equipo de “El lugar de la cita” al encarar el corto que se estrenó el sábado 1 de octubre en el Tadrón Teatro.  Arriesgaron, sí. Y ganaron. Sin dudas.

“El lugar de la cita” es una idea de María Viau y Silvina Macri, que fue madurada durante muchos años. Y ellas también son las responsables de transitar la intensa y lograda tarea de llevar adelante el proyecto de filmar un corto cinematográfico haciendo una relectura del poema “Sala de Psicopatología”, de la gran Alejandra, con María poniéndole el cuerpo.


Sumaron a un gran equipo artístico-técnico y el resultado es admirable. La música de Rony Keselman es un personaje más que dialoga con la protagonista. María Viau despliega su talento, hace gala de su sensibilidad y se apropia del poema, lo agujerea y pasea por los agujeros, lo apuñala y se apuñala, teje la trama y se acuna en ella; desde la pantalla implora el auxilio del público, recurre a él solicitando amparo y protección. Lanza -como lo hizo Alejandra en su momento- un alarido infinito que cruza tiempos y espacios. Imposible ayudarla desde la platea. Tal vez ese fue el mayor desafío:  construir una gran metáfora de aquella sociedad que no pudo ayudar a la poeta y que casi nunca ayuda a las almas más sensibles y más vulnerables. Desafío alcanzado.

Stella Matute
Octubre, 2022

 

FICHA  ARTÍSTICO-TÉCNICA:

Idea Original: Silvina Macri, María Viau

Guión: Antonella Defranza

Peinados y maquillaje: Cholu Dimola

Editora: Antonella Defranza

Post Producción De Sonido: Franco Marenco

Música original: Rony Keselman

Sonido Directo: Franco Marenco

Subtítulos: Rocío Molina Biasone

Fotografía: Silvina Macri

Asistencia De Arte: Florencia Mattos

Diseño gráfico: Lucas Brera

Asistencia De Producción: Emilio Zinerón

Asistencia de dirección: Florencia Mattos

Prensa: Carolina Alfonso

Producción general: Silvina Macri

Dirección Audiovisual: Belén Paladino

Dirección de actores: Andrés Binetti

Cámara y dirección de fotografía: Brenda Rosales

Dirección general: Antonella Defranza

Duración: 20 minutos