El viernes 24 de julio fui a ver LA ROCA, el unipersonal interpretado por Nelson Rueda, con dramaturgia y dirección de Ariel Gurevich.
lunes, 27 de julio de 2026
LA ROCA: el lugar donde el amor resiste
El viernes 24 de julio fui a ver LA ROCA, el unipersonal interpretado por Nelson Rueda, con dramaturgia y dirección de Ariel Gurevich.
lunes, 8 de junio de 2026
La memoria tiene nombre de mujer: "LAS MUJERES QUE HABITAN EN MI"
Toda familia guarda un puñado de historias que parecen pequeñas hasta que alguien decide contarlas. Entonces descubrimos que en ellas cabe un mundo entero. La memoria nunca viene sola. Cuando una mujer recuerda a su madre, a sus tías y a su abuela, detrás de esos nombres aparecen también una época, una forma de vivir, de amar, de resistir y de habitar el mundo. “Las mujeres que habitan en mí”, escrito e interpretado por Mona Moroni y dirigido por Luis Campos, nace precisamente en ese territorio donde lo íntimo y lo colectivo se encuentran.
Desde una propuesta que combina la narración oral con la interpretación teatral, Mona Moroni abre el álbum de su propio linaje femenino y nos presenta a su abuela inmigrante, a sus tías, a su madre. Pero lo que comienza como un relato familiar pronto se transforma en algo mucho más vasto. Porque en cada una de esas mujeres aparecen reflejadas miles de otras: mujeres que inmigraron, trabajaron, resistieron, enviudaron, criaron, soñaron, callaron y lucharon en tiempos muchas veces adversos.
Con notable sensibilidad, Mona transita esos recuerdos sin caer jamás en la nostalgia fácil. Cada evocación encuentra su resonancia en la historia social y política de nuestro país. Las conquistas, las injusticias, los derechos ganados y los dolores heredados aparecen entrelazados con anécdotas domésticas, recordándonos que la Historia siempre sucede también en las cocinas, los patios, las máquinas de coser y las sobremesas.
La dirección de Luis Campos acompaña con inteligencia una puesta austera que confía en lo esencial: la palabra, la presencia y la verdad de quien cuenta.
Y es precisamente en esa aparente sencillez donde reside gran parte de su potencia. Porque “Las mujeres que habitan en mí” no se limita a reconstruir una historia familiar: realiza una delicada operación de memoria. Un acto de amor hacia quienes nos precedieron y una invitación a preguntarnos qué voces, qué gestos y qué luchas siguen habitando en nosotros. Qué parte de esas vidas sigue latiendo en la nuestra. Y qué huella dejaremos, a nuestra vez, para quienes vengan después.
Acaso por eso conmueve tanto.
QUIÉNES LO HACEN:
Autora y actriz: Mona Moroni
Vestuario: Socias Vestuario & Producción
Diseño de luces: Fabi Maneiro
Fotografía: Julián Campos
Diseño gráfico: Iván Lifschitz
Asistencia de iluminación: Daniel Lifschitz
Asistencia de dirección: Susana Arata
Prensa y producción ejecutiva:Fabi Maneiro
Dirección: Luis Campos
DÓNDE LO HACEN:
EL CRISOL - Malabia 611 - CABA
Domingos - 18:00 hs
lunes, 1 de junio de 2026
"TODO LO QUE QUEDA": la ´insoportable´ arbitrariedad de los recuerdos
Hay espectáculos que se disfrutan. Y hay otros que, además, se quedan a vivir un tiempo con nosotros. "Todo lo que queda" pertenece a esa segunda categoría.
A partir de una herencia material, dos hermanos se ven obligados a enfrentarse con una herencia mucho más compleja: la de los recuerdos, los silencios, los afectos, los mandatos y las heridas compartidas. O aparentemente compartidas. Porque una de las preguntas que atraviesa la obra es justamente esa: ¿cuánto de una misma historia fue realmente igual para quienes la vivieron?
Dirigidos con sensibilidad e inteligencia por Javier Lejwa, habitan un universo donde el lenguaje clownesco despliega toda su potencia poética. El humor aparece como una forma de conocimiento. La torpeza, el delirio y el juego se transforman en herramientas para explorar territorios complejos: el duelo por la muerte del padre, la construcción de la identidad, las miserias humanas, el amor, la desconfianza y esa extraña arbitrariedad con la que funciona la memoria.
Porque la obra nos recuerda algo esencial: no recordamos los hechos, recordamos nuestra versión de los hechos. Y allí, en ese territorio inestable, se construyen muchas veces los vínculos familiares.
El dispositivo escénico es minimalista y eficaz. El diseño lumínico acompaña con precisión. Nada sobra. Nada distrae. Todo está puesto al servicio de la actuación y del relato.
Y entonces ocurre algo hermoso: el espectador pasa de la carcajada franca a la emoción más profunda sin advertir el trayecto. Ríe. Se conmueve. Se reconoce.
Al terminar, uno sale de la sala con una sonrisa persistente. De esas que vuelven horas después, cuando ya está en otro lugar, y recuerda que durante un rato compartió una experiencia profundamente humana.
Y eso, en tiempos tan ruidosos, es un regalo enorme.
Como si fuera poco, es a la gorra.
NO SE LO PIERDAN.
Actores: Fernando Jeger, Gaston Jeger
Diseño De Iluminación: Braian Mustafá
Asistencia de dirección: Sandra Rojas
Dirección: Javier Lejwa
jueves, 14 de mayo de 2026
El abrazo de Osmar Nuñez y el corazón de Lorca
Escuchar la palabra de Federico García Lorca siempre es una forma de resistencia. Una resistencia delicada, amorosa, profundamente humana. En tiempos donde todo parece empujar hacia la velocidad, el cinismo y la crueldad, volver a encontrarse con esa escritura tan llena de belleza y de dolor produce algo parecido al alivio.
Eso sucede en Con Federico, el espectáculo de Analía Fedra García protagonizado por Osmar Nuñez con intervenciones de la propia dramaturga y directora. Y sucede desde el primer minuto.
Lorca aparece en toda su dimensión: el poeta, el dramaturgo, el hombre herido, el irónico, el artista que piensa el amor, la muerte, el deseo, la soledad y también el sentido del arte. Qué valiosa resulta la decisión de Analía Fedra García de alternar entre distintas formas de su escritura: cuentos, poesía, escenas teatrales, conferencias, discursos. Ese recorrido no solamente enriquece el espectáculo, sino que le otorga un ritmo permanente, una respiración sensible que evita cualquier solemnidad.
Y en el centro de todo está Osmar Nuñez.
¡Ay, Osmar Nuñez!
Cuánto talento. Cuánta palabra bien dicha. Qué maravilla verlo atravesar esos textos con semejante verdad. Hay intérpretes que parecen “decir” a los autores y otros que los encarnan hasta volverlos presentes. Osmar pertenece a estos últimos. Habita a Lorca con una profundidad conmovedora, pero también con una enorme sencillez. Sin excesos. Sin artificios. Apenas un actor inmenso dejando pasar la poesía a través de su cuerpo.
Y allí, como un contrapunto, aparece Analía Fedra García en escena. Sus intervenciones airean los climas cuando la oscuridad lorquiana se vuelve demasiado densa. Introduce humor, ternura, cercanía. Le recuerda al público que también se puede respirar dentro del dolor. Ese equilibrio entre emoción y liviandad vuelve al espectáculo especialmente amable. Y qué hermoso es poder usar esa palabra: amable.
Porque Con Federico es un gran espectáculo y también es un abrazo. Una invitación a detenerse un rato y dejarse acariciar el pecho y permitir que la belleza haga su trabajo silencioso sobre el alma.
lunes, 27 de abril de 2026
MUJERES QUE VUELVEN EN PALABRA: Ellas y Galeano
"Ellas y Galeano", con dirección de Santiago Doria, es un espectáculo que no necesita imponerse para quedarse acunado en el costado. Un trabajo que elige la sencillez como forma y, desde ahí, alcanza una profundidad conmovedora.
A partir de
textos del gran Eduardo Galeano, la obra construye un recorrido por historias
de mujeres que han dejado huella en nuestra amada y lastimada Latinoamérica —historias
muchas veces silenciadas, otras tantas olvidadas—. No hay artificios: dos
actrices, dos bancos, papeles, algunas canciones. Y, sin embargo, todo sucede.
Todo late.
La sensibilidad de Santiago Doria potencia ese universo y lo pone en manos de dos intérpretes que sostienen el espectáculo con una delicadeza admirable. Cecilia Cósero y Carla Haffar dicen y sienten “a lo Galeano”: doman la emoción sin negarla, la atraviesan sin caer en el exceso. Sus voces acarician al espectador, sus pausas respiran sentido, sus cuerpos alojan esas historias con respeto y entrega.
Hay fuerza y canto. Hay
tristeza. Y hay rabia. Pero siempre hay belleza. Una belleza que no
edulcora, que no esquiva el dolor, pero que encuentra en la palabra un modo de
reparación.
“Ellas y
Galeano” es, en definitiva, un espectáculo que abraza desde lo mínimo. Que
demuestra que la profundidad no necesita volumen. Y que, en tiempos de tanta
violencia y ruido, se vuelve un bálsamo: un espacio donde recostarse, escuchar,
y —aunque sea por un rato— volver a creer en la potencia transformadora de la
memoria y la palabra.
QUIENES LO HACEN:
Textos: Eduardo Galeano
Actrices: Cecilia
Cósero, Carla Haffar
Iluminación:
Fernando Cuadra
Diseño gráfico
y asistencia: Iván Lifschitz
Producción
ejecutiva: Fabi Maneiro
Dirección: Santiago
Doria
DOMINGOS A LAS 20 HS.
ÍTACA TEATRO
Humahuaca 4027 - CABA
AMOR CON PERFUME DE MEMORIA: El perfume de un amor, de Eduardo Caballero
“El perfume
de un amor”, escrito y dirigido por Eduardo Caballero, es un espectáculo
musical, pero es mucho más que eso: es un acto de memoria puesto en escena con
el cuerpo entero. Desde una fábrica de jabones y perfumes —territorio obrero,
cotidiano, reconocible— se despliega una historia de amor que crece al mismo
tiempo que un país se transforma, se sacude, conquista derechos y vuelve, una y
otra vez, a perderlos.
Hay algo profundamente honesto en la forma de contar esta historia. No hay artificio que oculte, sino recursos puestos al servicio de una emoción que avanza sin pedir permiso. No hay metáfora para descifrar, hay valentía para contar. La obra se anima a atravesar décadas complejas de nuestra historia —desde los años 30 hasta el 55—, incluyendo uno de los hechos más dolorosos de nuestra historia: el bombardeo de una fuerza sobre su propio pueblo, desarmado por si fuera poco. Y, sin embargo, lo hace sin solemnidad ni acartonamiento: lo hace desde la humanidad de personajes que podrían ser cualquiera de nosotros, desde un vínculo amoroso que insiste y resiste aun en medio del horror.
La resolución de esos momentos difíciles —la violencia, la pérdida, la muerte de Evita— está lograda con inteligencia escénica y sensibilidad. No se subraya: se sugiere, se encarna, se comparte. Y ahí aparece uno de los mayores aciertos del espectáculo: la capacidad de emocionar –y sorprender- incluso cuando sabemos exactamente qué va a suceder.
El elenco —26 intérpretes en escena, más músicos en vivo— sostiene con compromiso y entrega una maquinaria titánica del teatro independiente. Hay alegría y tristeza, hay conciencia de clase, hay interpelación directa al público. Y hay, sobre todo, un pulso colectivo que recuerda que el teatro también puede ser trinchera.
Este musical
conmueve porque no miente. Porque no baja la mirada. Porque se anima a decir.
Sería bueno –y
necesario- lo vea mucha gente joven. Y ojalá lo vieran quienes dudan, quienes
niegan, quienes olvidan.
Porque hay
historias que no pueden —ni deben— volver a ser silencio.
Siguen todos los sábados de mayo, a las 19.30. No se lo pierdan.
QUIENES LO
HACEN:
Autor: Eduardo
Caballero
Elenco: Manu
Amasifuen, Naty Arrúa, Emanuel Bergessio, Mirta Cecilia Brosio, Eduardo
Caballero, Brian Correa, Daiana Dimeola, Taty Donia, Marina Gagliano, Marcelo
Gamarra, Muriel Gerace, Matías Gil, Teresa Gutierrez, Caio Jeandet, Silvia
Ledesma, Sol Pacín, Leandro Perez, Walter Rentera, Eli Salazar, Alejandro
Schietroma, Viviana Torti
Músicos en
escena: Pablo Donia, Sofia Guaymas, Pablo Muscatello
Escenografía:
Mauricio Cangele, Eli Salazar
Maquillaje: Belén
y Mariana Irazu
Diseño de
luces: Eduardo Caballero, Liliana Jelin
Video y
fotografía: Marcela Sarzano
Asistencia
de dirección: Emanuel Bergessio
Prensa: Marcelo
Olivieri
Arreglos Vocales
y coros: Pablo Donia
Producción
ejecutiva: Liliana Jelin
Producción
general: Laura Alonso, Caio Jeandet, Pablo Muscatello, Eli Salazar
Coreografía:
Eduardo Caballero, Brian Correa, Daiana Dimeola
Puesta en
escena y dirección: Eduardo Felix Caballero
SÁBADOS 19.30 HS.
TEATRO EL CUBO
Zelaya 3053 - CABA
lunes, 20 de abril de 2026
EL RUMOR DEL MAR EN CARNE VIVA: "SEGUNDA PRINCESA", de Alejandro Schiapacasse
El mar no está en escena, pero respira. La celda no está en
escena, pero encierra. Laten en cada palabra, en cada silencio, en cada gesto
de ese cuerpo que, solo, es capaz de sostener un mundo entero. “Segunda
Princesa”, escrita, dirigida e interpretada por Alejandro Schiapacasse, es una
de esas experiencias donde el teatro se vuelve acto de fe: creemos porque él
cree.
Un banco, unas botas, guantes, una campera. Y, sin embargo, un pueblo costero. Los pescadores, las barcazas, las redes, la intemperie. Las frustraciones que se enquistan, la violencia que se niega. El correntino calentón, el gordo violento, la chica bonita, el perro endemoniado. Todos están ahí, a la vista del público, convocados por ese “polaco” soñador, enamorado, tierno, desesperado y brutal que Schiapacasse encarna con una precisión conmovedora. No los describe: los hace existir.
En “Segunda Princesa” el relato avanza sin fisuras, con una
organicidad que atrapa y no suelta, que no da respiro. Hay una tensión
sostenida, una expectativa que no se rompe nunca, como si el espectador
estuviera también ahí, al borde de ese mar, esperando algo que no termina de
llegar —o que puede llegar de la peor manera. La historia avanza como una red
lanzada al mar, esperando su peso. El público queda suspendido en ese tiempo,
en ese borde, acompañando cada deriva.
Lo más potente es la transformación constante. Schiapacasse no cambia de personaje: se vuelve territorio donde todos suceden. Los deja atravesarlo, los expone, los humaniza en sus luces y sus sombras. Y en ese tránsito, logra que también nosotros los veamos, casi como si pudiéramos tocarlos.
Hay en este trabajo una crudeza que no lastima, una belleza
áspera –necesaria- y una poesía que no acicala: conviven, tensan, respiran
juntas. “Segunda Princesa” es una actuación delicada y un relato que se
sostiene de principio a fin en estado de expectación. Un recordatorio de que,
cuando hay verdad, el teatro no necesita nada más que un cuerpo dispuesto a
arder.
Stella Matute
Abril, 2026
Tenerte al Tanto
QUIENES LO HACEN:
Autor: Alejandro Schiappacasse
Actor: Alejandro Schiappacasse
Vestuario y Escenografía: Paula Molina
Diseño de luces: Lucas Orchessi
Asesoramiento artístico: Carlos Belloso
Asistencia de dirección: Arturo Leone
Prensa: Adriana Schottlender
Dirección general: Alejandro Schiappacasse
DOMINGOS DE ABRIL A LAS 20 HS
El Camarín de las Musas
Mario Bravo 960
domingo, 15 de febrero de 2026
ÉTICA DE LA CRUDEZA: "Yo no muero, ya no más" de Fernando Rubio
Anoche fui a ver, en el marco del Festival TABA, el espectáculo “Yo no muero, ya no más”, una experiencia escénica que no se deja mirar con comodidad. No es una obra “sobre” la violencia de género: es un aullido teatral que irrumpe, que rasga, que incomoda sin caer en el golpe bajo. Y allí radica una de sus mayores virtudes.
El autor y director Fernando Rubio construye un dispositivo austero, casi descarnado, donde cada gesto y cada silencio pesan más que cualquier artificio. La crudeza de la forma no es un recurso efectista sino una decisión ética: no embellecer el horror. No suavizarlo. No hacerlo digerible. Pero tampoco "reproducirlo". Distanciarse para acercar. Mostrar para vivirlo. La escena se vuelve territorio de exposición, pero también de observación, escucha y reflexión.
Uno de los ejes más potentes del espectáculo es el límite entre lo público y lo privado. ¿Qué sucede cuando un crimen que nace en la intimidad irrumpe en el espacio social? ¿Hasta dónde es “una historia personal” y en qué punto se convierte en responsabilidad colectiva? La obra no responde de manera didáctica: sacude. Obliga a mirar. Y al hacerlo, nos involucra.
El compromiso físico, emocional y artístico del elenco —Gabo Correa, Pablo Gasloli, Lucrecia Oviedo, Nayla Pose, Jorge Prado y Silvina Sabater— alcanza extremos de conmoción. Los cuerpos tensados, la mirada llevada al borde, la exposición sin red. Hay una entrega que estremece y que logra algo difícil: incomodar sin violentar al espectador. Interpelar sin alienar en la pura emoción.“Yo no muero, ya no más” no busca aplauso fácil ni catarsis complaciente. Busca conciencia. Y en tiempos donde la violencia de género sigue cobrando vidas, el teatro, cuando asume esta densidad, deja de ser entretenimiento para convertirse en acto político y humano.
Y eso, profundamente, importa. Me importa. Debería importarnos a todas y todos.
El sábado 21 de febrero vuelve a hacer función en Timbre 4, a las 20. Vos sabrás.
jueves, 13 de noviembre de 2025
El delicado coraje de quedarse: "DONDE QUIERAS ESTAR"
Hay espectáculos que no sólo se ven: se sienten. “Donde quieras estar”
pertenece a esa estirpe que se posa en el pecho con la delicadeza de un colibrí
y, con su aleteo vertiginoso y su pico inquieto, logra mover lo más profundo
para excavar en lo más tierno. Escrita y protagonizada por Federico Buso —junto
a la exquisita Silvina Katz— y dirigida con un vuelo sereno y preciso por
Martín Goldberg, la obra despliega un universo que parece íntimo y propio pero
se vuelve inmenso y colectivo y que en cada gesto respira poesía.
La gacetilla anticipa un encuentro en un parque, entre palabras, sonidos y un vestido que no llega. Pero lo que ocurre en escena es más hondo: es la forma en que la espera se convierte en espejo, en territorio donde lo cotidiano se vuelve revelación. Allí, entre ramas que los cobijan —escenografía bellísima de Alicia Leloutre, paleta tierra que continúa con finura en el vestuario de José Escobar— dos seres se buscan sin saberlo del todo, rozando esa inquietud que conocemos tan bien: ¿aparecerá el otro? ¿Y yo? ¿Qué hago con mis pequeñas cobardías, con mis ausencias, con lo que no dije nunca?
La iluminación perfecta de Sebastián Francia acompaña como un susurro, realzando zonas que parecen internas: suaviza, sostiene, deja ver. Y la música original de Lucas Sebastián Ramírez termina de envolver ese clima suspendido donde lo simple se vuelve esencial.
Hay en la obra una tensión sutil entre lo que
elegimos y lo que nos elige; entre el deseo de estar y el miedo de no ser
suficiente. Por momentos interpela en lo profundo: como si Pedro y María dijeran en voz
alta las vacilaciones, inseguridades, pérdidas, miedos de quienes están en la
platea. Y a partir de ahí mostrar con crudeza y verdad el modo en que la
felicidad suele estar ahí, tan cerca, pero requiere un pequeño acto de valentía
para alcanzarla.
Donde quieras estar es mucho más que un
espectáculo teatral: es un encuentro, es una caricia, es una invitación a mirar
de frente lo que duele y, aun así, elegir quedarse.
Estén atentos para cuando vuelva a la cartelera y si no la vieron, no se la pierdan. Y si la vieron, recomiéndenla.
QUIÉNES LO HACEN:
Autor: Federico Buso
Colaboración en dramaturgia: Martín Goldber
Elenco: Federico Buso, Silvina Katz
Diseño de vestuario: Jose Escobar
Diseño de escenografía: Alicia Leloutre
Música original: Lucas Sebastián Ramírez
Diseño De Iluminación: Sebastián Francia
Fotografía: Gerardo Serre
Asistencia de dirección: Lucia Clavel
Prensa: Adriana Schottlender
Producción ejecutiva: Francisco Tortorelli
Puesta en escena y dirección: Martín Goldber
lunes, 29 de septiembre de 2025
Un solcito contra la indiferencia: SOLCITO DE OTOÑO
En "Solcito de otoño", el dramaturgo Sebastián Bayot encuentra en la ternura y la sencillez un lenguaje dramático que conmueve por su hondura.
La dirección de Gonzalo Castagnino aporta el tono justo, sin subrayados ni excesos, para que lo difícil parezca fácil. Y en el centro de la escena, Ana Padilla sostiene el unipersonal con una entrega tan delicada como poderosa: es capaz de reír y llorar en la misma respiración, de iluminar lo oscuro con un gesto mínimo.
El vestuario, la escenografía, el diseño de luces, aportan a la sencillez y a la belleza. Todo es simple, con esa simpleza que nos invita a bucear en lo profundo. La obra se sumerge en territorios que podrían resultar devastadores: la soledad, el miedo a enfermar, las marcas del abandono, el peso de una sociedad indiferente que condena sin piedad. También atraviesa ese borde inquietante entre el deseo de morir y las ganas de estar viva. Sin embargo, lo que podría hundirnos en el dolor se transforma en un milagro escénico: los espectadores desde la platea sonríen, sonríen sin parar, incluso frente a lo más desgarrador. Esa paradoja es la gran proeza de este trabajo.
"Solcito de otoño" no propone respuestas, pero sí un abrazo teatral que nos recuerda la fragilidad y la fortaleza de estar vivos. Ana Padilla construye un personaje entrañable, que se instala en la memoria como un destello cálido en medio de tanto desencanto.
Este viernes 26 de octubre pasado fue la última función. Pero puedo asegurar que no fue la última, porque es un espectáculo que está vivo y que es necesario. Seguramente regresará pronto. Estén atentas y atentos, no se lo pierdan.
Actriz: Ana Padilla
lunes, 11 de agosto de 2025
UNA MEMORIA LUMINOSA: Marúnica, de Cecilia Hopkins
Cuánto ha tardado el mundo en reconocer el talento de
algunas mujeres artistas, inmensas. A veces demasiado. La mayoría de las veces.
Tal es el caso de Maruja Mallo que perteneció a la Generación del 27,
pero el machismo de su época la eclipsó, dejándola en los márgenes de una
historia que incluyó a sus amigos y colegas: Rafael Alberti, Federico García
Lorca, Salvador Dalí y, más tarde, Pablo Picasso. Maruja fue una mujer
libre, revolucionaria, de talento inabarcable, que conoció el exilio y que
nunca dejó de luchar por un mundo más justo. Bajo el nombre de Marúnica
-uno de sus apodos-, se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación,
encarnada de manera magistral por Cecilia Hopkins, dirigida por Ana
Alvarado, con la noble intención de reparar esa deuda de memoria.
El recurso dramatúrgico del reportaje, atravesando los tiempos de la vida de la artista, es el hilo que permite a la protagonista encarnar dos momentos de Mallo: la juventud, cargada de ímpetu y curiosidad, y la vejez, habitada por la nostalgia y la lucidez de quien ha vivido intensamente. El títere que la acompaña -diseño y realización de Alejandra Farley-, las proyecciones de su obra -armadas con sensibilidad por Ro Larroca, el exacto diseño de luces de Horacio Novelle, el vestuario de Roxana Ciordia y la banda sonora de Nicolás Cardoso, crean un tejido delicado donde el arte, la vida y los recuerdos se funden en una trama que emociona y conmueve.
La dupla artística Hopkins–Alvarado es, sin duda, un hallazgo. Ana Alvarado dirige con precisión y sensibilidad, potenciando el talento de Hopkins, quien despliega en escena su oficio de actriz y bailarina con una naturalidad deslumbrante. Su interpretación transita la ternura, la picardía, la fortaleza y la fragilidad, hasta lograr que quienes no conocíamos a Maruja salgamos del teatro sintiendo que la queremos.
Marúnica es un espectáculo cálido, lleno de imágenes,
relatos y nostalgias epocales. Una invitación a mirar de frente a una artista
inmensa habitada por otra artista inmensa. Y dejarse conmover por la fuerza
intacta de su luz potenciada por la luz de una actriz exquisita. Los viernes a
las 20.30 en el Centro Cultural de la Cooperación. Regálense una hora a puro Arte.
QUIÉNES LO HACEN:
Autora e intérprete: Cecilia Hopkins
Vestuario: Roxana Ciordia
Diseño y realización de títere: Alejandra Farley
Edición de sonido: Nicolás Cardoso
Diseño De Iluminación: Horacio Novelle
Fotografía: Alicia Busso
Diseño y realizacion de imagen: Ro Larroca
Asistencia de dirección: Ro Larroca
Prensa: Valeria Franchi
Producción ejecutiva: Cristina Sisca
Dirección: Ana Alvarado
CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543 - CABA
Viernes - 20:30 hs
viernes, 8 de agosto de 2025
LAS RUINAS DE LA CONCIENCIA o "La era del olvido" - Unipersonal
Hay personas que suben la sinuosa escalera del poder
creyendo que ascienden, cuando en realidad no hacen más que hundirse en el lodo
de la corrupción. “La era del olvido”, unipersonal escrito y dirigido
por Francisco Estrada e interpretado con entrega feroz y ternura desconcertante
por Germán Rodríguez, es el retrato de uno de esos seres humanos a los que
cuesta entender como humanos. Ambicioso, aspiracional, atrapado en el vértigo
de los cargos públicos, las expectativas desaforadas y las negociaciones
turbias, este personaje se lanza al vacío moral con la convicción de estar
escalando al éxito.
La obra, construida con un texto agudo y filoso, nos convoca al interior del protagonista: sus contradicciones, sus estrategias, sus anhelos, sus ambiciones, sus miserias. Un hombre que se cae y se recompone al ritmo de las noticias que le traen sus asesores —un fuera de campo que se convierte en el gran titiritero de su conciencia. Lo político y lo íntimo se entrecruzan sin piedad: la sombra de un padre impecable lo interpela, mientras su hija adolescente lo desnuda con una verdad que quiere pero no puede eludir.
El autor dirige su texto proponiendo una puesta sobria, despojada, casi ascética. Los objetos en escena son muy pocos, pero cada uno está allí por algo, y Germán Rodríguez sabe cómo llenarlos de sentido, peso, ironía y emoción. Es un actor que habita todos los estados: la desfachatez, la fragilidad, la lucidez, la hipocresía… y los vicios. Su trabajo es tan sensible como feroz.
“La era del olvido” pone en cuestión -una vez más- a la política, y también a las formas de olvido que la sociedad toda practica para sobrevivir. Y lo hace con humor, inteligencia y una profunda humanidad. Porque en medio del caos y la vorágine, hay una lucecita de esperanza: el temblor de la conciencia, esa voz interna que puede susurrar cuando todo afuera grita.
QUIÉNES LO HACEN:
Autor: Francisco Estrada
Actor: Germán Rodríguez
Diseño de escenografía: Francisco Estrada, Ariel Vaccaro
Realización Set-electric: Daniel Grilli
Diseño De Iluminación:Paula Fraga
Diseño gráfico: Estefanía Piccini
Prensa: Carolina Alfonso
Colaboración artística: Mariana Garcia Guerreiro
Dirección: Francisco Estrada
EL CAMARÍN DE LAS MUSAS
Mario Bravo 960 - CABA
Sábado - 20:45 hs y Domingo - 19:00 hs
domingo, 27 de julio de 2025
CUANDO LA RISA TAMBIÉN DESARMA MANDATOS
Mariana está a punto de cumplir 40 y, como tantas otras mujeres -sino todas-, carga mochilas que no eligió: el mandato de la pareja estable, la sospecha social sobre quien vive sola, la presión de la maternidad, la idealización del “para siempre” en el amor. “Después del después”, unipersonal escrito por Paula Simkin, interpretado con entrega absoluta por Laura Otermin y dirigido con sutileza por Mónica Felippa, elige narrar ese tránsito con humor, ironía, ternura y emoción.
Lejos de declamar verdades solemnes, el texto se apoya en
una escritura directa, que sabe conectar con experiencias comunes sin caer en
lugares comunes. Mariana no es una heroína ni una víctima. Es una mujer que se
anima a poner en palabras su deseo y sus contradicciones. Que reconoce el dolor
que puede implicar el abandono, pero también la alegría —y la culpa, siempre la
culpa— de sentirse bien sola, de animarse a viajar sin compañía, de no querer
responder a las expectativas de otros.
Laura Otermin encarna ese universo con naturalidad, sensibilidad y una entrega escénica conmovedora. Hace del relato una conversación íntima, donde la platea se reconoce, se ríe, se interpela y se emociona. Mónica Felippa dirige con inteligencia, comprendiendo que a veces el gesto más pequeño tiene una potencia inmensa. La puesta es sencilla pero eficaz, confiada en el peso de la palabra, en la verdad de la actriz y en la simpleza de los elementos utilizados. Ese “menos es más” que tantas veces se repite, aquí se convierte en una virtud estética.
Hay algo en “Después del después” que dialoga, como
en eco sutil, con aquel otro unipersonal entrañable que fue El mundo en mis
zapatos 2. Ambas propuestas comparten la necesidad de decir lo que tantas
veces se silencia, con humor, con lucidez y con cuerpo de mujer.
Un espectáculo cálido, generoso y vital. Como una charla honesta entre amigas, amigos, amigues que, después de todo, también puede cambiar el mundo.
Autora: Paula Simkin
Actriz: Laura Otermin
Voz en Off: Luis Rivera López
Escenografía: Jorgelina Herrero Pons
Diseño de luces: Luis Rivera López
Fotografía: Lucía Rivera López
Diseño gráfico: Patricio Azor
Asistencia de dirección: Candelaria Martinez
Prensa: Paula Simkin
Producción: Julieta Rivera López
Coreografía: Brenda Fabregat
Dirección: Mónica Felippa
domingo, 6 de julio de 2025
UNA PUNTADA AL ALMA CON TRAMA DE ENCAJE
"Piel de Encaje" estrenó anoche en la Ciudad de Buenos Aires y lo hizo con un vuelo aún más alto que el que ya habíamos vislumbrado. El espacio La Gloria Teatral le sienta como un abrazo: lo recibe, lo realza, lo contiene.
Escrito y dirigido por Fernando Alegre y protagonizado por Eduardo “Pacha” Paglieri, este unipersonal es una experiencia íntima y transformadora. No se trata sólo de una historia de amor; se trata del amor mismo, en todas sus formas: el que arde, el que duele, el que no se resigna. El que pregunta —como lo hace el personaje en escena— “¿nosotres tenemos permiso para ser amades?”. Y la respuesta, que llega desde una butaca como un rayo de verdad, estremece: “¿Por qué pedís permiso?”. Amar es un derecho. Siempre que no dañemos, amar es un acto sagrado.
Pacha no actúa: se entrega. Canta con una voz que parece contener siglos de historia, baila con el cuerpo entero y con el alma, dice cada palabra como quien borda una carta. Su presencia en escena es de una belleza brutal. Es carne, es poesía, es verdad.
El texto de Fernando es puro corazón: delicado, honesto, a ratos tierno, a ratos feroz. La dirección es precisa, sabia, sin adornos innecesarios. Cada gesto, cada silencio, cada mirada tiene sentido. La música y los arreglos de Carlos Ledrag, el vestuario de Rocío Florella, Jhonatan Oviedo, Titi Suárez Y las precisas luces de Fernando Alegre cierran ese tejido con la puntada justa.
(Foto: Juan José Lopez)
No se pierdan "Piel de Encaje". No es sólo teatro. Es un espejo. Un abrazo. Un permiso para amar. Y una caricia en el centro mismo de la herida.
Stella Matute
Tenerte al Tanto
Julio 2025
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Foto: Alejandro Palacios |
Equipo artístico técnico:
Autor: Fernando Alegre
Actor: Eduardo Pacha Paglieri
Vestuario: Rocío Florella, Jhonatan Oviedo, Titi Suárez
Maquillaje: Gemma
Video: Spaguethi Films, Matías Erazo
Música original y arreglos musicales: Carlos Ledrag
Diseño de Iluminación: Fernando Alegre
Fotografía: Alejandro Palacios / Juan José Lopez
Prensa: Gp Prensa Activa
Producción ejecutiva: Cristina Sisca
Producción general: Fernando Alegre, Eduardo Pacha Paglieri
Dirección: Fernando Alegre
LA GLORIA. ESPACIO TEATRAL
Yatay 890
Sábados 21 hs
lunes, 12 de mayo de 2025
“Rumbo a Peor” o la valentía de sumergirse en el abismo
En “Rumbo a Peor”, Pablo Finamore nos regala una vivencia escénica tan provocadora como hipnótica. Actuado, dirigido y traducido por él mismo a partir del texto Worstward Ho! de Samuel Beckett, el espectáculo es, sin dudas, un acto de coraje artístico pocas veces visto en nuestros escenarios. No se trata de “representar” un texto, sino de sumergirse en él hasta que las palabras se vuelvan carne, ritmo, respiración.
Pablo Finamore —uno de nuestros más grandes
actores argentinos de su generación— se entrega a un lenguaje despojado de
ornamento, austero y rotundo, que no pide ser comprendido desde la lógica, sino
sentido desde el hueso. Su voz, su cuerpo, su mirada construyen una partitura
precisa donde la emoción nace del ritmo, de la cadencia, de la obstinación de
Beckett por decir lo indecible: lo humano.
Este unipersonal no se transita como un espectáculo convencional. Es un desafío sensorial y filosófico que exige (y recompensa) la entrega del espectador. “Rumbo a Peor” no busca gustar, busca estremecer, interpelar. Y Pablo elige -una vez más- el riesgo. Elige hundirse en lo profundo de un texto casi imposible y salir de él no solo airoso, sino iluminado.
La iluminación de Leandra Rodriguez multiplica y reafirma la belleza de lo minimalista.
Hay que tener mucho oficio, mucha valentía y una profunda fe en el teatro para emprender semejante travesía. Pablo lo hace, como siempre, con generosidad y talento. Y nos invita —a quienes lo seguimos y disfrutamos siempre— a perdernos con él en ese mar de palabras donde tal vez no haya respuestas, pero sí un atractivo innegable.
Una joya en bruto. Una experiencia brutal.
Stella Matute
Tenerte al Tanto
Edit, divulgo teatro
Mayo, 2025
FICHA ARTÍSTICO TÉCNICA:
Autor: Samuel Beckett
Traducción: Pablo Finamore
Actor: Pablo Finamore
Diseño sonoro: Nicolas Diab -Mux-
Realización de vestuario: Daniela Catz
Diseño De Iluminación: Leandra Rodríguez
-Adea-
Prensa: Valeria Franchi
Producción ejecutiva: Adriana Yasky
Dirección: Pablo Finamore
MOSCÚ
TEATRO
Ramirez de Velasco 535 – CABA
Teléfonos: 1144244618
Domingo - 20:00 hs - Hasta el 22/06/2025
domingo, 20 de abril de 2025
PREMIOS, VANIDADES Y VERDAD ESCÉNICA: "Alga Ladina (el premio que faltaba)", entre risas y crítica
En Alga Ladina (el premio que faltaba), el talento maduro de Carlo Argento, Claudio Pazos y Francisco Pesqueira brilla con una potencia que solo puede dar el tiempo compartido, la complicidad artística y la obstinación por seguir creando. Son 23 años de recorrido los que respaldan este espectáculo, y se nota. Se celebra. Se agradece.
Escrita con sabiduría por los tres, dirigida con precisión y vuelo por Argento e interpretada con desparpajo, gracia y hondura por Pazos y Pesqueira, la obra se despliega entre el humor, la ironía y la ternura, para construir una crítica afilada y festiva a la hipocresía del mundo del espectáculo, especialmente el de las entregas de premios. Allí donde se mezclan egos, simulacros y vanidades, este espectáculo clava su mirada sin perder jamás la risa ni la humanidad y recorre con inteligencia los complejos pliegues de lo social, lo íntimo y lo absurdo. Las escenas se suceden con ritmo ágil y con esa ductilidad escénica que no subestima jamás al espectador. Hay crítica, hay desfachatez, hay disrupción, pero sobre todo hay verdad y profundidad. Porque la risa, cuando nace del talento, también puede ser una forma de resistencia.Alga Ladina (el premio que faltaba) es una apuesta generosa. Un acto de fe en el teatro como territorio de preguntas, de juego y de riesgo. Pazos y Pesqueira se entregan con talento, gracia y precisión a una galería infinita de personajes que se bifurcan entre lo patético y lo poético, entre lo grotesco y lo entrañable. Y lo hacen con esa maestría que solo da el oficio, el trabajo constante y el amor al escenario.
Todo el equipo técnico artístico colabora para que todo brille. El vestuario y la escenografía de Alejandro Mateo, las pelucas de Myriam Manelli, la música de Pepe Lapouble, son de una meticulosidad y un cuidado acertadísimos.
Alga Ladina (el premio que faltaba) es un gran espectáculo de humor y también es un manifiesto social, vital y artístico. Una celebración de lo que fueron, lo que son y lo que, con suerte para el público teatral, seguirán siendo: una compañía imprescindible en el mapa del teatro independiente porteño.
Stella Matute
Tenerte al Tanto
EDIT, divulgo teatro
Ficha artístico técnico:
Autoes: Carlo Argento, Claudio Pazos, Francisco Pesqueira
Actores: Claudio Pazos, Francisco Pesqueira
Voz en Off: Gabriela Radice
Vestuario y escenografía: Alejandro Mateo
Realización de pelucas: Myriam Manelli
Música original: Pepo Lapouble
Diseño de iluminación: Carlo Argento
Asistencia de escenario: Cholu Dimola
Asistencia de dirección: Facundo Darío Altonaga
Producción: Carne De Crítica
Coreografía: Carlo Argento
Dirección:Carlo Argento
TEATRO HASTA TRILCE
Maza 177 CABA
Sábado - 17:00 hs -
lunes, 31 de marzo de 2025
"VESTIDO DE MUJER": un canto de amor, belleza y memoria
Hay espectáculos que una espera con el
corazón abierto. Que se cruzan con otros amores, con otras épocas, con
amistades, con risas y lágrimas compartidas en camarines, con la emoción en la
piel desde que se llega a la sala teatral. “Vestido
de mujer”, de Francisco Pesqueira
y Emiliano Samar, es uno de esos. Y
aunque se estrenó el año pasado, recién ahora pude llegar. Y llegué 5000
domingos más tarde, sí, pero conmovida como si fuera un estreno.
Siete mujeres sobre el escenario. Actrices, cantantes, bailaoras. Siete fuegos distintos y complementarios.
Y siete más, llamaradas antiguas y eternas, que no se extinguen y son avivadas en esta fogata teatral.
Siete actrices. Cada una brillando con su luz propia, y entre
todas encendiendo ese universo donde la palabra, la canción, el gesto y el
silencio se abrazan. Como si cada fragmento de este concierto teatral bordara
un mantón de recuerdos y luchas, de amores vividos y por vivir.
La única presencia masculina en escena es
la de Martín Tello, que desde el piano acompaña como si tejiera música con
hilos de aire. Su delicadeza sostiene, envuelve, potencia. Como un susurro
cómplice.
La dirección de Emiliano Samar es, como siempre, de
una delicadeza extraordinaria. Hay una precisión amorosa en cada cuadro, en
cada transición, en cada pausa que permite respirar, emocionarse, pensar, reír
y volver a emocionarse. Y los textos —con esa firma tan reconocible de
Pesqueira— vibran con ternura, con memoria, con coraje. La sensibilidad toda de
Francisco está embellecida por esa trama. Todos sus “vestidos de mujer” están
expuestos en ese noble perchero de música, voces, movimientos, risas y
lágrimas.
No soy objetiva. No puedo ni quiero serlo.
Porque ahí también vibra, como un eco querido, nuestro entrañable “Bájame la lámpara (concierto de
palabras)”. Y la presencia de Miriam
Martino en la platea trajo con la fuerza del viento a su/nuestra amada Lidia Catalano sobrevolando en aquella Carmen, cocinera de Alfonsina.
Paula Basalo, Valeria Guadalupe D´aniello, Ana Padilla, Claudia Pisanu, Jazmin Rios, Yamila Ulanovsky, Gabriela Villalonga… Y con ellas Chavela Vargas, Frida Khalo, Alfonsina Storni, Lola Flores, Carmen Amaya, Cris Miró, Camille Claudel, Rafaela Carrá, Rosa Parks, Camila O´Gorman…
Y en nosotras tantas otras… Éramos ahí un centenar de mujeres. Todas
encendidas. Todas en una.
“Todas en mí.”
Sin dudas, la belleza cuando se comparte, se multiplica.
Gracias por este vestido que viste. Por el arte que abriga. Por el teatro que cura.
FICHA ARTÍSTICO TÉCNICA:
Autores: Francisco Pesqueira, Emiliano Samar
Actrices: Paula Basalo, Valeria Guadalupe D´aniello, Ana Padilla, Claudia Pisanu, Jazmin Rios, Yamila Ulanovsky, Gabriela Villalonga
Poesía: Francisco Pesqueira
Músico en vivo: Martin Tello
Diseño de vestuario: Sandra Li
Diseño de escenografía: Carlos Di Pasquo
Diseño De Iluminación: Malena Miramontes Boim
Fotografía: Gianni Mestichelli
Asistencia de dirección y técnica: Nuria Dieguez, Eunice Medina Suarez
Prensa: Paula Simkin
Dirección: Emiliano Samar
PATIO DE ACTORES
Lerma 568 - Capital Federal
Domingo - 18:30 hs - Hasta el 20/04/2025













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