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domingo, 21 de junio de 2026

NICANDRO Y ALDA: CUANDO EL AMOR HEREDA FUTURO

 

"Nicandro y Alda", escrito por Amancay Espíndola y dirigido con delicadeza exquisita por Virginia Lombardo, pertenece a esa categoría poco frecuente de obras que logran abrazar al espectador mientras le hablan de aquello que también le pertenece.

La obra nace a partir de un hallazgo: un paquete de cartas de amor que el padre de Amancay le escribió a su madre. Pero lo que podría haber sido apenas una reconstrucción biográfica se transforma en algo mucho más profundo. Porque cuando una historia es contada con honestidad, deja de ser privada. Y entonces la vida de una familia se vuelve espejo de muchas otras vidas.

Podríamos decir que Amancay realiza un trabajo de sanación de linaje. Y quizá nos quedaríamos cortos. Porque lo que sucede en escena se parece mucho a una constelación familiar hecha teatro. Allí conviven generaciones, deseos, mandatos, silencios y valentías. Allí están la abuela, la madre y la hija. Allí está el amor oculto de dos jóvenes que desafían circunstancias y distancias. Allí está la mujer que sostuvo cuando sostener implicaba enfrentarse a las convenciones de una época. Y allí está también la hija, observando todo desde el presente, intentando comprender de qué materiales está hecha su propia historia.

El resultado es profundamente conmovedor.

Carlo Argento construye un Nicandro inolvidable. Su presencia tiene la nobleza de aquellos hombres formales de una época, pero capaces de escribir cartas de amor sin vergüenza y sin cinismo. Enamora desde la ternura, desde la espera y desde una sensibilidad que hoy parece insurrecta.

Coni Marino encarna a Alda con una delicadeza que conmueve. Su trabajo permite ver a una mujer -bellísima- atravesada por el amor, pero también por las circunstancias y las renuncias que toda época impone.

María Nydia Ursi Ducó interpreta a esa abuela socialista, fuerte y amorosa, capaz de acompañar a su hija aun cuando el mundo le indicaba otro camino. Su personaje funciona como una columna ética y afectiva que atraviesa toda la obra.

Y Amancay Espíndola realiza una tarea singular: se interpreta a sí misma. Pero no desde el exhibicionismo autobiográfico, sino desde una búsqueda profundamente artística. Es protagonista y observadora al mismo tiempo. Testigo y heredera. Su presencia tiene algo de danza y algo de evocación. Habita el escenario como quien recorre un sueño. Es etérea y corpórea a la vez. Parece flotar entre recuerdos mientras intenta atrapar aquello que el tiempo amenaza con borrar.

La dirección de Virginia Lombardo merece un párrafo aparte. Porque en "Nicandro y Alda" nada parece librado al azar. Cada movimiento, cada silencio, cada transición está cuidadosamente trabajado. La sensación es que incluso los papeles que vuelan obedecen a una lógica poética precisa. Como si la directora hubiera cuidado hasta la forma en que se arrugan las hojas que representan algunas de esas cartas rescatadas del fondo de un placard, enlazadas durante décadas por una simple liga de seda. El vestuario, la escenografía y la utilería tienen el bello sello del siempre sensible Alejandro Mateo

La belleza del espectáculo no reside únicamente en lo que cuenta, sino en cómo lo cuenta. Hay algo onírico en su construcción, algo que pertenece al territorio de los recuerdos y de los sueños. Y, sin embargo, todo resulta profundamente verdadero.

La gacetilla dice que desde 1937 hasta hoy Nicandro y Alda atraviesan el tiempo en un vagón postal. Es una hermosa definición. Pero quizá podría agregarse otra: también atraviesan nuestros corazones.

En tiempos perforados por la velocidad, la fragmentación y los vínculos descartables, "Nicandro y Alda" se atreve a hablar del amor. Sin ironía ni crítica sino como una fuerza capaz de sanar, de unir generaciones y desafiar épocas. Y ese gesto, lejos de ser ingenuo, resulta hoy profundamente revolucionario.

Porque hay historias que no sólo se cuentan. Hay historias que reparan. Y esta es una de ellas.

Stella Matute
Junio ´26
Tenerte al Tanto


QUIÉNES LO HACEN: 

Autora: Amancay Espíndola
Elenco: Carlo Argento, Amancay Espíndola, Coni Marino, Maria Nydia Ursi Ducó
Vestuario y escenografía: Alejandro Mateo
Diseño de luces: Leandra Rodríguez
Diseño sonoro: Mariano Cossa
Asistencia de dirección: Brizna De Luz Martinez
Prensa: Natalia Bocca
Productor asociado: Pablo Paissanidis
Dirección: Virginia Lombardo


DÓNDE LO HACEN: 
PATIO DE ACTORES
Lerma 568 - CABA 
Sábados a las 18:00 hs

lunes, 18 de mayo de 2026

LA MÚSICA DESPUES DEL AMOR: Juan estoy en la puerta, bajá

 

Hay espectáculos que parecen hechos con retazos de vida verdadera. Como si alguien hubiera abierto una herida, le hubiera puesto música, humor, un poco de brillantina noventosa… y nos invitara a mirar sin solemnidad, pero con el corazón completamente disponible. JUAN ESTOY EN LA PUERTA, BAJÁ es uno de esos espectáculos.

Escrita por Francisco Pesqueira —quien además protagoniza la obra— y por Emiliano Samar —quien además dirige el espectáculo—, la pieza bucea con una ductilidad admirable entre las aguas claras de la risa y las profundidades de la herida. Entre el absurdo cotidiano y esa tristeza íntima que dejan las separaciones cuando todavía hay preguntas sin responder, recuerdos, nostalgias… o discos. Porque de eso habla, finalmente, este espectáculo: de dos personas rotas intentando atravesar el duelo amoroso cada una a su manera, a su tiempo, con sus propias y precarias herramientas.

Y ahí aparece una de las mayores virtudes del trabajo: no juzgar jamás a sus personajes. Dejarlos ser contradictorios, torpes, intensos, vulnerables. Dejarlos fracasar y volver a intentar. Como hacemos todos.

En esta propuesta, Francisco Pesqueira —junto a todo el equipo— sostiene además un doble desafío profundamente conmovedor: llevar adelante también VÍCTOR VENÍ A BUSCAR LOS DISCOS, la otra cara de esta misma historia. Porque ambos espectáculos hablan de la separación de Juan y Víctor, después de treinta años compartidos. Hay algo muy valiente en esa entrega. Un actor que se anima a habitar las dos mitades de un derrumbe amoroso. Y lo hace con enorme sensibilidad, con humor, con canciones y con una humanidad que desarma.

La dirección de Emiliano Samar entiende perfectamente el tono de la propuesta y jamás fuerza ni la emoción ni la risa. Las deja aparecer. Respirar. Tanto en las canciones pop románticas de los años 90 de Juan como en los boleros de Víctor, la música funciona como guiño generacional, refugio emocional, memoria compartida y también como comentario irónico sobre lo que alguna vez creímos que era amar.

La música en vivo de Pepo Lapouble y Federico Razetti aporta un pulso vital y cercano que vuelve todo todavía más entrañable. Ambos funcionan como sensibles servidores de escena, al tiempo que despliegan sus talentos incuestionables.

Canciones, humor, ternura, esfuerzo, emoción. Mucho esfuerzo y una propuesta arriesgada: dos espectáculos que hablan de lo mismo con dos puntos de vista diferentes, hechos por el mismo actor, el mismo día. Todo eso latiendo dentro del teatro independiente... o sea, una tarea titánica.

Dos espectáculos que abrazan el dolor sin cinismo y nos recuerdan que, aun después de una ruptura, siempre queda la posibilidad —frágil y hermosa— de volver a empezar.


Stella Matute
Mayo, 2026
Tenerte al Tanto


QUIÉNES LO HACEN: 

Autores: Francisco Pesqueira, Emiliano Samar
Actúa: Francisco Pesqueira
Músicos en vivo: Pepo Lapouble, Federico Razetti
Arreglos musicales: Pepo Lapouble
Realización de escenografia y asistencia de escenario: Analia Schiavino
Prensa: Paula Simkin
Dirección: Emiliano Samar


DÓNDE Y CUÁNDO: 
PATIO DE ACTORES - Lerma 568  - CABA

Domingos: 
A las 15:30 hs: Juan estoy en la puerta, bajá
A las 18 hs: Víctor vení a buscar los discos


lunes, 9 de junio de 2025

Cuando el amor y el desamor entre varones se vuelve canción

Con el refinamiento poético y escénico que caracteriza a la dupla Emiliano Samar–Francisco Pesqueira, "Víctor, vení a buscar los discos. Un espectáculo de boleros. Ponele" se instala con fuerza en el corazón de los espectadores desde el primer bolero, desde esa primera confesión cantada.

La historia parte desde una herida: Juan acaba de ser dejado por Víctor, su pareja durante treinta años. Desbordado por la tristeza comienza su relato como si quisiera exorcizar el dolor y desde ahí el espectáculo propone una travesía sensible y a la vez filosa por los meandros de ese duelo, del desamor, del desandar de lo cotidiano, de la fuerza memoria compartida y de los discos —sí, los discos— como testigos del amor y del abandono.

Francisco despliega, una vez más, su oficio de narrador emocional: su voz, su cuerpo y su humor están al servicio de una dramaturgia que no busca el golpe bajo, sino la belleza melancólica. La dirección de Emiliano es suave y profunda a la vez. Como queriendo que su batuta no se note. La música —boleros, tangos, canciones elegidas con precisión quirúrgica— no acompaña: dice, narra. Y en la interpretación en vivo de Pepo Lapouble y Federico Razetti, la escena se expande, se abraza a lo íntimo y se vuelve rito.

"Víctor, vení a buscar los discos. Un espectáculo de boleros. Ponele" es teatro-canción, es relato confesional, es un grito callado y un alarido íntimo que resuena en quienes alguna vez amaron, perdieron y sobrevivieron -amamos, perdimos y sobrevivimos-. 

Es también —y esto no es menor— un espectáculo sobre el amor y el desamor en el colectivo LGTB, algo todavía poco frecuente en la escena porteña. Una propuesta delicada, honesta y conmovedora. Una invitación a mirar el amor entre varones con profundidad, respeto y lirismo. Y también, claro, a reír, porque del dolor también brota la ironía que salva, la carcajada que sana.

Stella Matute
Tenerte al tanto
EDIT divulgo teatro


"VÍCTOR, VENÍ A BUSCAR LOS DISCOS"
Texto: Emiliano Samar y Francisco Pesqueira
Intérprete: Francisco Pesqueira
Músicos en escena: Pepo Lapouble y Federico Razetti
Dirección musical: Pepo Lapouble
Dirección general: Emiliano Samar

PATIO DE ACTORES
Lerma 568
Teléfono: 4772-9732
Domingo - 16:30 hs - Hasta el 29/06/2025


lunes, 31 de marzo de 2025

"VESTIDO DE MUJER": un canto de amor, belleza y memoria

 

Hay espectáculos que una espera con el corazón abierto. Que se cruzan con otros amores, con otras épocas, con amistades, con risas y lágrimas compartidas en camarines, con la emoción en la piel desde que se llega a la sala teatral. “Vestido de mujer”, de Francisco Pesqueira y Emiliano Samar, es uno de esos. Y aunque se estrenó el año pasado, recién ahora pude llegar. Y llegué 5000 domingos más tarde, sí, pero conmovida como si fuera un estreno.

Siete mujeres sobre el escenario. Actrices, cantantes, bailaoras. Siete fuegos distintos y complementarios. 

Y siete más, llamaradas antiguas y eternas, que no se extinguen y son avivadas en esta fogata teatral. 

Siete actrices. Cada una brillando con su luz propia, y entre todas encendiendo ese universo donde la palabra, la canción, el gesto y el silencio se abrazan. Como si cada fragmento de este concierto teatral bordara un mantón de recuerdos y luchas, de amores vividos y por vivir.

La única presencia masculina en escena es la de Martín Tello, que desde el piano acompaña como si tejiera música con hilos de aire. Su delicadeza sostiene, envuelve, potencia. Como un susurro cómplice.

La dirección de Emiliano Samar es, como siempre, de una delicadeza extraordinaria. Hay una precisión amorosa en cada cuadro, en cada transición, en cada pausa que permite respirar, emocionarse, pensar, reír y volver a emocionarse. Y los textos —con esa firma tan reconocible de Pesqueira— vibran con ternura, con memoria, con coraje. La sensibilidad toda de Francisco está embellecida por esa trama. Todos sus “vestidos de mujer” están expuestos en ese noble perchero de música, voces, movimientos, risas y lágrimas.

No soy objetiva. No puedo ni quiero serlo. Porque ahí también vibra, como un eco querido, nuestro entrañable “Bájame la lámpara (concierto de palabras)”. Y la presencia de Miriam Martino en la platea trajo con la fuerza del viento a su/nuestra amada Lidia Catalano sobrevolando en aquella Carmen, cocinera de Alfonsina.

Paula Basalo, Valeria Guadalupe D´aniello, Ana Padilla, Claudia Pisanu, Jazmin Rios, Yamila Ulanovsky, Gabriela Villalonga… Y con ellas Chavela Vargas, Frida Khalo, Alfonsina Storni, Lola Flores, Carmen Amaya, Cris Miró, Camille Claudel, Rafaela Carrá, Rosa Parks, Camila O´Gorman… 

Y en nosotras tantas otras…  Éramos ahí un centenar de mujeres. Todas encendidas. Todas en una. 
“Todas en mí.”

Sin dudas, la belleza  cuando se comparte, se multiplica.

Gracias por este vestido que viste. Por el arte que abriga. Por el teatro que cura. 

Stella Matute
Tenerte al Tanto
EDIT Divulgo Teatro
Marzo, 2025

FICHA ARTÍSTICO TÉCNICA:

Autores: Francisco Pesqueira, Emiliano Samar

Actrices: Paula Basalo, Valeria Guadalupe D´aniello, Ana Padilla, Claudia Pisanu, Jazmin Rios, Yamila Ulanovsky, Gabriela Villalonga

Poesía: Francisco Pesqueira

Músico en vivo: Martin Tello

Diseño de vestuario: Sandra Li

Diseño de escenografía: Carlos Di Pasquo

Diseño De Iluminación: Malena Miramontes Boim

Fotografía: Gianni Mestichelli

Asistencia de dirección y técnica: Nuria Dieguez, Eunice Medina Suarez

Prensa: Paula Simkin

Dirección: Emiliano Samar


PATIO DE ACTORES

Lerma 568 - Capital Federal

Domingo - 18:30 hs - Hasta el 20/04/2025