“El perfume
de un amor”, escrito y dirigido por Eduardo Caballero, es un espectáculo
musical, pero es mucho más que eso: es un acto de memoria puesto en escena con
el cuerpo entero. Desde una fábrica de jabones y perfumes —territorio obrero,
cotidiano, reconocible— se despliega una historia de amor que crece al mismo
tiempo que un país se transforma, se sacude, conquista derechos y vuelve, una y
otra vez, a perderlos.
Hay algo profundamente honesto en la forma de contar esta historia. No hay artificio que oculte, sino recursos puestos al servicio de una emoción que avanza sin pedir permiso. No hay metáfora para descifrar, hay valentía para contar. La obra se anima a atravesar décadas complejas de nuestra historia —desde los años 30 hasta el 55—, incluyendo uno de los hechos más dolorosos de nuestra historia: el bombardeo de una fuerza sobre su propio pueblo, desarmado por si fuera poco. Y, sin embargo, lo hace sin solemnidad ni acartonamiento: lo hace desde la humanidad de personajes que podrían ser cualquiera de nosotros, desde un vínculo amoroso que insiste y resiste aun en medio del horror.
La resolución de esos momentos difíciles —la violencia, la pérdida, la muerte de Evita— está lograda con inteligencia escénica y sensibilidad. No se subraya: se sugiere, se encarna, se comparte. Y ahí aparece uno de los mayores aciertos del espectáculo: la capacidad de emocionar –y sorprender- incluso cuando sabemos exactamente qué va a suceder.
El elenco —26 intérpretes en escena, más músicos en vivo— sostiene con compromiso y entrega una maquinaria titánica del teatro independiente. Hay alegría y tristeza, hay conciencia de clase, hay interpelación directa al público. Y hay, sobre todo, un pulso colectivo que recuerda que el teatro también puede ser trinchera.
Este musical
conmueve porque no miente. Porque no baja la mirada. Porque se anima a decir.
Sería bueno –y
necesario- lo vea mucha gente joven. Y ojalá lo vieran quienes dudan, quienes
niegan, quienes olvidan.
Porque hay
historias que no pueden —ni deben— volver a ser silencio.
Siguen todos los sábados de mayo, a las 19.30. No se lo pierdan.
QUIENES LO
HACEN:
Autor: Eduardo
Caballero
Elenco: Manu
Amasifuen, Naty Arrúa, Emanuel Bergessio, Mirta Cecilia Brosio, Eduardo
Caballero, Brian Correa, Daiana Dimeola, Taty Donia, Marina Gagliano, Marcelo
Gamarra, Muriel Gerace, Matías Gil, Teresa Gutierrez, Caio Jeandet, Silvia
Ledesma, Sol Pacín, Leandro Perez, Walter Rentera, Eli Salazar, Alejandro
Schietroma, Viviana Torti
Músicos en
escena: Pablo Donia, Sofia Guaymas, Pablo Muscatello
Escenografía:
Mauricio Cangele, Eli Salazar
Maquillaje: Belén
y Mariana Irazu
Diseño de
luces: Eduardo Caballero, Liliana Jelin
Video y
fotografía: Marcela Sarzano
Asistencia
de dirección: Emanuel Bergessio
Prensa: Marcelo
Olivieri
Arreglos Vocales
y coros: Pablo Donia
Producción
ejecutiva: Liliana Jelin
Producción
general: Laura Alonso, Caio Jeandet, Pablo Muscatello, Eli Salazar
Coreografía:
Eduardo Caballero, Brian Correa, Daiana Dimeola
Puesta en
escena y dirección: Eduardo Felix Caballero
SÁBADOS 19.30 HS.
TEATRO EL CUBO
Zelaya 3053 - CABA

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