viernes, 2 de junio de 2017

Mario Cárdenas ha vuelto

 En PISTA URBANA, ese hermoso bar–teatro de San Telmo, se puede vivir la incomparable experiencia de disfrutar y/o volver a disfrutar de la voz y del talento del mítico cantor de tangos Mario Cárdenas. El intérprete -que después de su brillante paso por el  programa “Nuevos Valores” cosechando éxitos  en los shows del carnaval del ’74, y batiendo records de venta en toda América latina con su primer long–play, “Tangos a la bartola"-, hoy está de nuevo en la Patria, después de 20 años de silencio,  engalanando  ese escenario de santelmitiano.

Los años vividos en su exilio europeo, sin dudas, lo han enriquecido artísticamente. Es un momento delicioso cuando narra sus encuentros con el escritor Julio Cortázar.

En esta presentación,  Cárdenas pasa de aquel tango que hizo de él un ídolo de la década del ’70 (“Te aconsejo que me olvides”, Maffia y Curi, 1926) a conmovedoras composiciones nuevas y propias. Si bien el paso del tiempo puede haber dejado alguna huella en su físico, no parece haber hecho mella en su voz ni en su interpretación. Y menos aún en su veta creativa. Es un momento de alto contenido emotivo el recuerdo de su hermosa maestra de primaria que la marcó la vida para siempre.

A propósito de “Te aconsejo que me olvides”, tuvimos la amarga sorpresa de enterarnos que aquella letra de Jorge Curi parece haber prefigurado un tremendo desengaño amoroso que sufrió Mario Cárdenas con su amada Mabelita. Tal vez, ese profundo dolor haya hecho aún más conmovedora su excelente versión.

Afortunadamente para quienes esta opinión escriben,  la noche que presenciamos su show, Cárdenas encontró un Doble A que alguien había dejado en su camarín. Por gentileza de la empresa de sala, el artista pudo usarlo para sorpresa y delicia nuestra, y de otros y otras amantes del tango.

Arolas, Plaza y Piazzolla se hicieron presentes en los dedos de Cárdenas y en los del maestro Víctor Simón, el excelente pianista que lo acompaña.

No faltan las profundas y agudas reflexiones que el intérprete tiene sobre tangueros, milongas y milongueros.


Para nosotros la noche de ese miércoles en Pista Urbana no pudo haber terminado de mejor manera, porque al salir nos encontramos con ese excelente actor, dramaturgo, músico,  (bandoneonista y cantor) que es Luis Longhi. Vale decir: mejor imposible.
F.M. y S.M.


Ficha técnico artística:

Autor: Luis Longhi

Intérprete: Mario Cárdenas

Arreglos y dirección musical: Victor Simón

Dirección general: Luis Longhi


PISTA URBANA
Chacabuco 874 - Teléfono: 4361 3015
Miércoles - 21:00 hs 

lunes, 22 de mayo de 2017

“La discreta enamorada”: un encuentro con todo el oro de aquel siglo.



“La discreta enamorada” es una rara joya en medio de la prosaica Buenos Aires de 2017. Es una reivindicación de las cosas despreciadas por ese utilitarismo contemporáneo del que algunos se ufanan.

Lope, “el Fénix de los ingenios”, se atrevió a debatir con Aristóteles a casi veinte siglos de la muerte del filósofo. Para ello escribió una pieza mayúscula de tono ensayístico, en la que defendió a la comedia ante los severos claustros académicos que la despreciaban por vulgar. A ese ensayo, en el que poética y retórica retozaron a su antojo, la tituló: “Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo” (1609).

Con minuciosa observación, en “La discreta enamorada”, presentada tres años antes de su “Arte nuevo…”, Lope hurga en la psicología femenina. Belisa (tal vez haya que recordar que ese nombre es anagrama de Isabel, el nombre de su esposa muerta en el parto de su segunda hija) necesita compañía para su soledad, y está convencida que el capitán Bernardo va a proponerle matrimonio. Fenisa –hija de Belisa– queda prendada de la apostura de un joven llamado Lucindo. Pero la cosa se complicará porque Lucindo es hijo del capitán Bernardo quien, para desazón de Belisa, elige a la doncella Fenisa para pedir en matrimonio.

Pero aún hay más, Lucindo se bebe los vientos por la cortesana Gerarda, quien lo rechaza coqueteando con un atolondrado Doristeo; un mozalbete bien intencionado pero algo anticuado aun para los albores del Siglo XVII. Claro que la virginal Fenisa no cederá tan fácil al acuerdo que el capitán Bernardo ha celebrado con su madre, si bien a regañadientes de ésta. Y se las arreglará para reemplazar a Gerarda en el corazón, y otras partes, de Lucindo.

La sensual Gerarda al sentirse desplazada empleará todas sus armas para reconquistar la atracción que Lucindo sentía por ella, y –como detalle imprescindible para este género teatral– aparecerá Hernando, el criado de Lucindo, para colaborar en el desenlace. Hernando no dudará en travestirse para servir a su señor, y en aparecer luego como el portador de la verdad.    
La comedia de enredo o de equívoco, eso que la commedia dell’arte nominará: l’imbroglio -arte en el que se lucirá Goldoni así como en Francia lo hará Molière-, encuentra en Lope a quien le sumó su genialidad para poner de relieve la hipocresía de su época, con una perfección matemática que obliga a quien se atreve a encarar la puesta de cualquiera de sus obras a mantener esa curiosa alquimia que une poética con ingeniería.

En este caso el orfebre que se atrevió a tamaña empresa y alcanzó su objetivo con creces se llama Santiago Doria. La economía de recursos con la que Doria ha puesto esta versión de “La discreta enamorada” se agradece desde el principio al final. Sólo dos bancos -devenidos en utilería,  balcones o los pasillos de El Prado- servirán de única escenografía. Son exactos los aportes musicales de Gaby Godman, y se destaca el buen gusto del vestuario de Susana Zilberwarg y el delicado detalle de su dramatúrgica elección de los colores, suavemente apoyados por la atinada iluminación de Leandra Rodríguez.

Finalmente, hay que resaltar un acierto más en el trabajo de Doria y es la elección del elenco.  Sería injusto destacar una labor por encima de las demás. Irene Almus (Belisa), Ana Yovino (Fenisa), Mónica D’Agostino (Gerarda), Mariano Mazzei (Lucindo), Pablo Di Felice (Hernando), Francisco Pesqueira (Doristeo) y Gabriel Virtuoso (capitán Bernardo) se lucen con genuinos recursos en cada una de sus creaciones.

La poética de Lope en las voces de estos intérpretes es una caricia para los oídos, sus actuaciones hacen honor a la maravilla de ese texto; y –en verdad– creemos que este aporte a la cartelera porteña es un oasis donde citarse con la belleza.

Esa cita puede concretarse los viernes y sábados a las 20:00hs, en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación. No se la pierdan, que la belleza no abunda.
F.M. y S.M.



Ficha técnico artística:
Autor: Lope De Vega
Actúan: Irene Almus, Monica D´Agostino, Pablo Di Felice, Mariano Mazzei, Francisco Pesqueira, Gabriel Virtuoso, Ana Yovino
Vestuario: Susana Zilbervarg
Iluminación: Leandra Rodríguez
Música original: Gaby Goldman
Producción ejecutiva: Rosalía Celentano
Asistencia de dirección: Gastón Ares, Jazmin Rios
Dirección: Santiago Doria

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543 – C.A.B.A.
Teléfono: 5077-8000
Viernes y Sábado - 20:00 hs - Entrada: $ 250,00 / $ 220,00

viernes, 19 de mayo de 2017

GANGSTER, o ¿cuántos son los secretos familiares?



¿Cuántos secretos hay en una familia? ¿Cuántos de esos secretos son sostenidos por mujeres que miran para otro lado cuando de saber la verdad sobre los amores esenciales se trata la cosa? La mafia del cine y la televisión está llena de mujeres que no se enteran que son esposas y/o hijas de mafiosos o asesinos. Desde “El Padrino” a “Breaking Bad”, pasando por “The Fall” o “A good marriage” (una mala adeptación, por cierto de “Todo oscuro, sin estrellas” de Stephen King).

Gangster, la intensa y divertida comedia de Daniel Dalmaroni, se mete con ese tema. La obra comienza cuando una esposa se entera, después de 20 años de casada, que su marido no es un oficinista común sino un mafioso que mata gente para defender los intereses de su jefe. Eso sí: sin violencia. Que todo siempre parezca un accidente. La mujer no puede creer lo que oye. Pero no se va, no huye,  ni se le pasa por la cabeza denunciar a su marido. Entonces uno se pregunta: ¿No puede creer lo que oye? ¿Cuánto de la realidad de su marido ha ido ocultando a lo largo del tiempo en preguntas no hechas?, también podría preguntarse el espectador que va convirtiéndose en testigo cómplice con el correr del espectáculo. Porque las mentiras, ocultamientos y develaciones no terminan allí. Allí, justamente, comienzan. Y esa esposa abnegada e ignorante de lo que pasaba a su alrededor va descubriendo muchos más secretos familiares como quien quita capas a una cebolla. Pero no llora. Más bien decide hacerse cargo. ¡Y cómo!


En una especie de Breaking Bad ligero y teatral, con esta obra Dalmaroni navega cómodo en las honduras de la mentira, la violencia y el poder, para poder nadar también en las cristalinas aguas del humor. Su dramaturgia es impecable. “Redondita”, como suele decirse en la jerga teatral. No debería sorprendernos ya que su producción es bien fructífera y todos los espectáculos de su autoría reciben desde hace tiempo buenas críticas y grandes reconocimientos.

La dirección de Sebastián Bauzá es acertada en una sala trifrontal que ofrece dificultades varias a la hora de tomar decisiones de puesta. La escenografía y el vestuario recrean los años 60 y aportan mucho a la distención imprescindible para poder “soportar” lo sórdido del tema. También se agradece mucho el sonido de esa época en ritmo de “la nueva ola italiana”: Rita Pavone y Doménico Modugno.

Los cuatro protagonistas salen más que airosos de un trabajo bien difícil que es el de mantener la doble moral de ser “una buena persona” y un mafioso. Esa dualidad es alcanzada hasta en lo idiomático, cosa que además de divertir enaltece a los intérpretes.


No se la pierdan. Se van a reír mucho. Y, si son responsables, se van a quedar pensando.

S.M y F.M.

Ficha técnico artística:
Autoría: Daniel Dalmaroni
Actúan: Mariano Bicain, Agustín Frágola, Leonardo Prestia, Karina Roldán
Vestuario: Cecilia Carini
Diseño de escenografía: Marcelo Salvioli
Asistencia de dirección: Antonia Ruggeri
Prensa: Tehagolaprensa
Producción ejecutiva: Ernesto Warnes
Dirección: Sebastián Bauzá

TEATRO DEL PUEBLO
Av Roque Sáenz Peña 943
Reservas: 4326-3606
Entrada: $ 200,00 / $ 170,00 - Sábado - 22:00 hs - Hasta el 24/06/2017

miércoles, 26 de abril de 2017

Siempre hay que irse alguna vez de alguna parte

Obra ganadora de la 6 ° Edición del Premio ARTEI 
a la Producción del Teatro Independiente

Estreno y función de prensa
Sábado  3 de Junio a las 22.30



Siempre hay que irse alguna vez de alguna parte

Dramaturgia y dirección: Gabriela Izcovich
Con: Marcelo Bucossi, Roberto Castro, Mercedes Fraile, Gabriela Izcovich

Teatro: NoAvestruz - Humboldt 1857. Palermo.
Funciones: sábados a las 22.30 hs.
Entrada: $200 (estudiantes y jubilados $150)
Informes: 4777-6956 ó por mail a reservas@noavestruz.com.ar

Un espectáculo intimista que hace una reflexión profunda acerca de los recuerdos. ¿Lo que queda en mi memoria ha sido realmente así? ¿Lo que en su momento fue doloroso, puede rememorarse con una sonrisa? Cómo construyo el presente en función del pasado.
Dos amigos deciden ir a filmar un documental a su pueblo de infancia. Al llegar se encuentran con que del pueblo ya no queda nada.

Ficha técnica completa:

Con: Marcelo Bucossi, Roberto Castro, Mercedes Fraile, Gabriela Izcovich
Dramaturgia y dirección: Gabriela Izcovich
Luces: Ricardo Sica
Música original: Lucas Fridman
Asistencia de dirección y producción ejecutiva: Marco Riccobene
Prensa: TEHAGOLAPRENSA
Duración: 60 minutos

La obra plantea también una reflexión acerca del vínculo. Sobre la dificultad de compartir la vida con alguien que ya tiene mucho pasado. “El disco rígido ya no tiene más espacio”, dice uno de los personajes. Estos pensamientos son los que comparten los personajes dentro de un clima íntimo y a lo largo de toda la obra.

Francisco y Roberto son dos amigos que rondando los sesenta años, deciden ir a filmar un documental a su pueblo de infancia. Sus esposas los acompañan. Al llegar se encuentran con que del pueblo ya no queda nada. No iban desde hacía cuarenta y tres años y ahora se encuentran con que el pueblo está vacío, no hay gente, los árboles están secos. Sólo ellos cuatro con la cámara de filmación. A partir de ahí, sobre el espacio vacío Francisco y Roberto  evocan situaciones del pasado.

Conjuro para Venus y Adonis (Love me)


Cuenta la mitología que la madre de Cupido provoca el amor de Venus hacia Adonis hiriéndola por error con una de sus flechas. Por error. ¿Será ese el primer error trágico? ¿Será el amor de Venus el primer amor no correspondido?
A su vez,  Adonis era hijo de su propio abuelo materno Ciniras, que ignoraba que su hija Mirra era la mujer que compartía su cama. Fruto de ese incesto nació el hombre más bello de la tierra al que Venus amó sin ser amada.
De esa historia de amor y desencuentro entre Venus y Adonis nace el poema que William Shakespeare escribiera en 1592. Y de ese poema, estructurado en ciento noventa estrofas de seis versos cada una,  surge el espectáculo “Conjuro para Venus y Adonis. (Love me)” con dramaturgia y dirección de Viviana Foschi. 

La complejidad del material poético necesitó de mucha creatividad para ser llevado a escena y el trabajo de Foschi, sin dudas, cuenta con eso. La directora echó mano a varias disciplinas escénicas y logró un espectáculo distinto, original, creativo y bello, que plasma en el escenario tanto el contenido lírico como la exquisita fuerza de las palabras originales. Para ello cuenta con el talento y la ductilidad de un grupo de actores, una cantante, un músico y dos acróbatas multidisciplinarias.
El espectáculo sorprende por su sensibilidad poética y por el acertado uso del espacio, convirtiendo a la sala del Tadrón en una superficie ilimitada donde se aprovecha al máximo todo lo ancho, la limitada profundidad y, fundamentalmente, lo alto. El espectador está rodeado de belleza y todo aporta a que el resultado final sea eficaz y disfrutable.

Actores y actrices: Selva Lione, Adro Verben, Gerardo Della Vecchia, Samuel Steves, Hector Laudani, Nati Iñon, Cecilia Cavallero.

Acróbatas/malabaristas: Victorina De Dia y Gabriela Bagno

Laud en Vivo y música original: Emilio Cervini

Cantante de Opera: Nati Iñon

Vestuario: Alito mendez
Objetos: Facundo Moreno
Maquillaje y fotografía: Juan Sayes
Imágenes y diseño gráfico: Florencia Perez Portillo
Coaching De Circo: Daniela Barrios y Daniel Barros

Dirección: Viviana Foschi

TADRON TEATRO Y CAFÉ
Niceto Vega 4802 - Reservas: 4777-7976

Sábado - 19:00 hs - Hasta el 27/05/2017

lunes, 20 de marzo de 2017

"Tomar la fábrica" o cómo ofrecer el corazón


El biodrama es una rama del género dramático que principalmente se caracteriza por poner en escena o trabajar como material dramático las historias de vida de las personas. Y eso es en alguna medida el espectáculo “Tomar la fábrica”, escrito por Joselo Bella, Ricardo Díaz Mourelle y Pedro Sedlinsky ; interpretado por los dos primeros, dirigidos por el tercero.

Dos actores que interpretan a dos actores. Dos actores que vienen batallando desde tiempos inmemoriales con la inestabilidad del trabajo, la falta de dinero, el desgaste y la defensa de la pasión. Dos actores.

Con la excusa de cocinar para la hija de uno de ellos, que hace meses que no ve, se encuentran y vuelven a fantasear con hacer juntos un proyecto teatral en el que puedan combinar el deseo y las expectativas económicas.

Los une, además, la admiración por Marcello Matroianni y consideran que escenas de “Ojos negros” y “Los compañeros” pueden ser disparadoras de un espectáculo que los devolverá al trabajo, a la dignidad, a la vocación, a la felicidad.  Juan (Joselo Bella) y Franco (Ricardo Díaz Mourelle) abren así  un abanico de recuerdos, relatos  y fantasías que comienzan a trenzarse y se convierten en el espectáculo mismo que tanto sueñan.  Madres, padres, infancia,  hermanos, el país, las mujeres, los primeros trabajos, los artistas admirados y mucho más aparecen entre uno y otro construyendo un clima de cálida nostalgia que envuelve al espectador y lo invita a viajar por sus propios recuerdos.

Joselo, Ricardo y Pedro han trabajado durante mucho tiempo, como Juan y Franco, en la búsqueda y la concreción de este espectáculo y eso se ve en la gran factura del mismo. Sedlinsky dirige todo con talentosa  y delicada batuta y supo rodearse de colaboradores artísticos que suman poesía a la cosa: Rony Kesselman en la música original, Matías Canony en el diseño de luces y Alejandro Mateo en el diseño de escenografía y vestuario.

Ambos protagonistas se entregan por entero a sus criaturas y cada uno en “su cuerda” logran interpretaciones de gran potencia y -si cabe en actores de semejantes trayectorias- consagratorias. El espectador se pregunta, en forma inevitable, cuánto de “dramaturgia” y cuánto de “propia realidad” hay en esos dos seres que desde el fondo de sus almas se tiran sin red, sólo adornados por el exquisito aroma de los zapallitos al ajo y limón, vuelan sin tiempo y parecen querer decirnos aquella frase de Fito Paez que no por conocida es menos efectiva para sintetizar lo que ellos brindan: “¿quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”. 

Domingos a las 19 en el Nun Teatro. No se la pueden perder. 

S.M. y F.M.

Ficha técnico artística
Dramaturgia: Joselo Bella, Ricardo Díaz Mourelle, Pedro Sedlinsky
Actores: Joselo Bella, Ricardo Díaz Mourelle
Vestuario y Escenografía: Alejandro Mateo
Diseño de luces: Matias Canony
Música original: Rony Keselman
Fotografía: Nadia Mastromauro
Diseño gráfico: Matias Canony
Asistencia de iluminación: Mario Gómez
Asistencia de dirección: Josefina Flores
Prensa: Octavia Gestión Cultural y Comunicación
Producción ejecutiva: Miguel Angel Ludueña
Diseño de coreografia: Micaela Racciatti
Dirección: Pedro Sedlinsky


NÜN TEATRO BAR
Juan Ramirez de Velasco 419 
Teléfonos: 4854-2107
Entrada: $ 200,00 - Domingo - 19:00 hs - Hasta el 16/04/2017

domingo, 19 de marzo de 2017

"Indiscriminadamente discriminados" o volver a la función social del teatro



El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos
para la edificación de un país, y el barómetro que marca
su grandeza o su descenso.
(Federico García Lorca)

Desde el principio de su historia el teatro tuvo alguna suerte de compromiso social. Y cuando decimos “desde el principio de su historia” hablamos de una época en la que ni el concepto de “sujeto”, ni el concepto de “social” tenían en significado que les damos en estos tiempos.
El ditirambo era una celebración ligada a fenómenos climatológicos y a la alegoría –Dionisios mediante– con la fecundidad. Se lo practicaba con desmesura y fue antecedente de nuestro carnaval. Durante el período apolíneo la tragedia se transformó en eficaz herramienta para generar “buenas costumbres”. El “ethos” griego, vale decir las normas de convivencia del espacio en común, halló en la metáfora dramática una forma de promoción de la manera de vivir que valorizaba la prudencia y la mesura.
“Ethos” se volvió durante el dominio del Imperio Romano –con esa practicidad latina para las traducciones– en “mos” o “moris”, raíz de la palabra “moral” de la que deriva: “morada”.
Los actores griegos actuaban impedidos de moverse.  Usaban unas importantes plataformas en cada pie llamadas coturnos y un tremendo mascarón llamado próposon que tenía por objeto la ampliación de las voces de los intérpretes desde que tenía oculto una suerte de primordial amplificador. El prefijo “pro”, en griego antiguo, significaba “delante”, y “poson”: cara. Pero una vez más los romanos  aplicaron su pragmatismo extremo y la llamaron “per–sonare”; “para hacerse oir”. De allí ha derivado la palabra persona.
Próposon como máscara, o: delante de la cara, ha dado mucho a la historia desde las religiones (especialmente la cristiana), al psicoanálisis y a la lingüística; pero la versión romana (personare) también da para pensar, y mucho. Porque  persona es la que se hace oír.
Bien, disculpen el largo introito pero quien esto escribe lo halla necesario para hablar del espectáculo teatral: "Indiscriminadamente discriminados", el último espectáculo de la Compañía Teatral Oveja Negra, un grupo de jóvenes y adultos a quienes les gusta transitar por la experiencia teatral incluyendo en el elenco a personas con capacidades diferentes  permitiéndose la experiencia de revisar los prejuicios, ampliar la mirada y atreverse a pensar otro mundo posible.
"Indiscriminadamente discriminados" es una curiosa joya que en la cartelera porteña parece haberse hecho cargo de una historia que supera los dos mil quinientos años de vigencia de lo esencial del Teatro.
Aquí todos y todas actúan con la misma máscara con la que nacieron y se hacen oír con voz clara y potente haciéndose cargo de su entidad de personas.  Tres escenas que nos ponen delante de un tremendo espejo donde somos espectadores de nuestra propia hipocresía montadas con humor y ternura.
La interpelación –con excelente aprovechamiento del lenguaje dramático– al “ethos” o la “moral” vigente que parece haber desoído a Saint Exupéry cuando nos dice: “lo esencial es invisible a los ojos”; tremenda distracción ésta que nos ha hecho construir un falso principio de igualdad que pretende disimular la calidad de diferentes que tenemos todos, todas, y cada uno y una de los seres humanos.
Una sugerencia final: cuando se enteren de que hay anunciada una función de "Indiscriminadamente discriminados" vayan. No se la pierdan porque van a salir ganando. 
     
Por lo pronto, queda una función más en Pan y Arte el próximo sábado 25 de marzo en el Espacio Teatral Pan y Arte, de Boedo 878, a las 20.30.

F.M. y S,M.


Ficha técnico-artística

Actrices y actores: María Eugenia Aparicio, Julieta Díaz, Micaela Luna, Magali Maldonado, Alejandra Manzo, Stéfano Paván, Iván Perri, marcela Rodríguez, Matías Scavone, Marina Simonetta, María Fernanda Vega Gutiérrez y Federico Zizmond - Compañía Teatral La Oveja Negra-

Escenografía: Compañía Teatral La Oveja Negra

Iluminación,  sonido y asistencia de dirección: Guillermo Bordone

Asistencia Actoral: Agustín Arrieta, Juan Ignacio Servente

Dirección: Gisela Amarillo

Este espectáculo formó parte del evento: 11va edición de Festival Enlaces
Este espectáculo formó parte del evento: Festival Vamos Que Venimos


PAN Y ARTE TEATRO
Boedo 876
Capital Federal - Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4957-6922
Entrada: $ 200,00 - Sábado - 20:30 hs -
Funciones: sábados 18 y 25 de marzo

lunes, 13 de marzo de 2017

Su nombre es Cristina

Cristina.

Ese es su nombre.

Cristina.

Es mujer, doncella, mujeraza, dama, mina, señora, matrona, aristócrata.

Es valiente, vital, creativa, intensa, agitada, ardorosa, vehemente.

Es La Morocha y es reina en el país de las brujas

Es Julieta, Antígona, Lady Macbeth, Medea. Y es El Padre. Y Federico.

Es Premios, todos. Y es teatro y cine y televisión.

Es talento, es trabajo, es constancia.

Es Cristina.

Es Molly y es Eva.

Es Cristina.

Poco más puede decirse de ella. Porque ya está todo dicho.

Sólo apuntar que para festejar y festejarse los 30 años del El Excéntrico de la 18, vuelve a exigirle al público estar a la altura de las circunstancias para poder disfrutar de su arte poniéndose en la piel de dos que ya la habitaron y vuelven a habitarla. O viceversa, es igual.

Allí está los sábados Molly Bloom. Y allí está Eva Perón los domingos. Las dos levantando banderas.  Las dos encarnadas en Ella.

Es Cristina. La Banegas.




Si les gusta el Alto Teatro, no se la pierdan. Van a querer volver a verla.

S.M. y F.M.


EL EXCENTRICO DE LA 18º
Lerma 420
Teléfonos: 4772-6092
Molly Bloom (dirección: Carmen Baliero): Sabados de marzo 21 hs. Viernes de abril 21 hs.
Eva Perón en la hoguera: Domingo - 21:00 hs - Hasta el 30/04/2017

domingo, 12 de marzo de 2017

"Fanny y el almirante", un encuentro con nuestra historia

Luis Longhi es un artista. Actor, autor, director, bandoneonista, en todo lo que hace se destaca. En este caso, ha escrito y protagoniza un espectáculo imprescindible para aquellos que consideramos que el repaso permanente de la historia es imperioso para que no nos hundan en el olvido aquellos detractores de la memoria. 



“Fanny y el almirante” es una ficción sobre un encuentro entre la recordada cantante y actriz de teatro, cine y radio Fanny Navarro, y el nefasto personaje de la historia argentina que fue Isaac F. Rojas, vicepresidente de facto de la Nación en lo que se autodenominó “la Revolución Libertadora” pero que muchos recordamos como “la fusiladora”, luego del golpe de Estado que en 1955 derrocó al gobierno democrático de Juan Domingo Perón.

Fanny, un trabajo potente y delicado a la vez de Rosario Albornoz, fue amiga personal de Evita y pareja de su hermano, Juan Duarte. Eso le significó gran persecución política y acosos varios por el revanchismo del gobierno golpista condenándola al ostracismo y situándola al borde de la locura. En esta obra se muestra a una Fanny obsesionada en mantener vivo el recuerdo de su amiga repitiendo sus discursos y defendiendo el uso de un anillo que la puede poner en peligro de muerte. La acompaña la figura de su madre, en un gran trabajo que combina sencillez y contundencia de Karina Antonelli, quien intenta cuidarla de los peligros de la proscripción de esos tiempos de horror.
El personaje de Rojas está en manos del autor de la obra, Luis Longhi descuella en del desafío de convertir al despreciable almirante en una criatura con cierta cercanía al humor. Apela para eso a una actuación farsesca en la que muestra su gran abanico histriónico. En su delirio megalómano “la Mosca”, como lo llamaban, considera que puede ser un artista heroico, y –tal como corresponde– tiene a un subalterno, interpretado con gran solvencia por Lalo Moro, que replica su gestualidad y practica una obediencia rayana en la esclavitud.

Longhi encontró en Tatiana Santana a la directora ideal para su texto. Como ya es su costumbre, la joven directora navegó en las aguas en las que mejor se siente, aguas que no son precisamente mansas, y llevó a buen puerto su propuesta. Mientras el almirante y su marinero actúan en clave de esperpento, Fanny y su madre lo hacen desde la del opuesto. Se rodeó para ellos de un equipo técnico-artístico que se puso al servicio de la buena factura del espectáculo: Andrea Mercado, Ana Nieves Ventura y Sebastián Irigo.

Todo circula para que la obra nos abra las puertas de un mundo (y perdón por el uso de un oxímoron teatral) borgianamente peronista en el que la historia legendaria –con su imprescindible y bienaventurada incerteza– llega cargada de horror e impiedad, y aun así es pródiga en belleza formal.

Nuestra opinión: Imperdible.
SM y FM

Ficha técnico artística: 
Autor: Luis Longhi
Elenco: Rosario Albornoz, Karina Antonelli, Luis Longhi, Lalo Moro
Vestuario y maquillaje: Ana Nieves Ventura
Escenografía: Andrea Mercado
Iluminación: Sebastián Irigo
Asistencia de dirección: Roberto Gonzalez Segura
Asistencia De Escenas: Valentín Larroy
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Coreografía: Laura Figueiras
Dirección: Tatiana Santana


TEATRO LA MÁSCARA
Piedras 736
Reservas: 43070566
Jueves - 21:00 hs
Entrada: $ 200,00 / $ 150,00

jueves, 9 de marzo de 2017

Sucesos literarios argentinos


Rescatar del olvido y defender de la desidia son los objetivos de una narradora que se desafía a memorizar textos de los que queda un solo ejemplar y ya no volverán a editarse. 

Esa mujer extrae de cada cuento el  núcleo espiritual de lo escrito para convertirlo en un torbellino de emoción, creatividad y talento en la palabra hablada. 

Esa mujer transforma y se transforma convirtiendo exquisita literatura en colosal hecho teatral. 
Esa mujer relata, interpreta, compone. 

Y conmueve, conmoviéndose. 

En su voz hablan Ángel María Vargas, Esther Cross, Javier Villafañe, Daniel Moyano, Juan José Saer e Isidoro Blaisten desde el sótano de una “librería de viejo” (de la calle Corrientes) en peligro de extinción. Desde ese sótano ella se proyecta al mundo con su imaginación y hasta se permite la fantasía de enamorarse una vez más en la mítica "Giralda". 

Esa mujer no es otra que Ana María Bovo, la narradora por excelencia de nuestra cartelera porteña, que nos ofrece lo que sin duda es un “suceso literario argentino”. 

Como todo lo que ella hace desde hace tantos años, este espectáculo está desbordado de maestría artística, agudeza estética, sabiduría, chispa y madurez sensible. Con todo ese bagaje convoca al público a un viaje diverso por seis mundos disímiles que proponen emociones, risas y reflexiones teñidas de nostalgia y ternura. 

Bovo ya nos tiene bien acostumbrados a abandonar su platea con sonrisa humedecida a lo que, en este caso, podemos sumarle unos "ojitos llenitos de ayer”. 

La acompaña un equipo de excelencia que aporta lo suyo para tener un gran domingo teatral:   Lina Boselli en la escenografía, Pigu Gómez y Carolina Rolandi en el diseño de luces, Josefina Darriba como asistente técnica, Paula Broner y Bernardo Sabbioni en la asistencia de dirección.

Ojo que está en cartelera hasta el 26 de marzo.
S.M.

Ficha técnica:
Diseño de escenografía: Lina Boselli
Diseño de luces: Pigu Gomez, Carolina Rolandi
Realización de escenografia: Lina Boselli
Fotografía: Pigu Gomez
Asistencia técnica: Josefina Darriba
Asistencia de dirección: Paula Broner, Bernardo Sabbioni
Producción ejecutiva: Paula Broner, Bernardo Sabbioni

Autoría, actuación y dirección: Ana María Bovo, sobre textos de: Isidoro Blaisten, Esther Cross, Daniel Moyano, Juan José Saer, Javier Villafañe



CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543
Teléfonos: 5077-8000 int 8313
Entrada: $ 250,00 - Domingo - 20:00 hs.

lunes, 6 de febrero de 2017

Sueños de juventud



Dos amigos han volado alto en sus ideales y están a punto de convertirse en la conducción de un país. Puede ser cualquier país, da lo mismo. “En todas partes se cuecen habas”, decían nuestras abuelas. Y solían tener razón. O razones.
La historia escrita por el dramaturgo español Ignasi Vidal, y versionada en este caso por Elio Marchi, se mete con temas contundentes como la militancia, los sueños, la amistad y la traición. Lo hace, además, husmeando en laberintos ambiguos que intentan que cada espectador se identifique de acuerdo a sus pensamientos, ideologías, convicciones. Esto es el mayor riesgo de la pieza.
El encuentro de los dos personajes, Francisco (Roberto Vallejo) y Alejandro (Gustavo Pardi) comienza en una especie de “final de jornada”. Charlan, beben, recuerdan, ríen. Y en ese devenir relajado y distendido comienzan a aparecer sospechas, reclamos, demandas, acusaciones. La trama, entonces, va avanzando en la medida que se tensa el clima.
Los dos actores ponen “toda la carne al asador” y se sacan chispas en un duelo actoral impecable. Exquisitos, potentes, apasionados, se deslizan cómodos en esa maraña que los conduce a un escándalo del cual ninguno de los dos quiere pagar el costo. ¿Sólo uno se hará cargo? ¿Uno es el corrupto y el otro el incorruptible? ¿O los dos han llegado demasiado lejos en la concreción de sus sueños como para quedar indemnes? ¿Cuál es el límite que divide la moral privada de la pública? ¿Hasta dónde un político puede delegar en otro sin tener luego derecho al reclamo? ¿Con qué parámetro se mide la “Dignidad”?
La dirección de Corina Fiorillo no defrauda. La multipremiada directora ofrece una vez más todo su talento en la concreción de un espectáculo de excelente factura.

La cartelera comercial de teatro se encuentra engalanada con esta oferta. No se la pierdan. 
T aT

Ficha técnica:
Autor: Ignasi Vidal
Versión: Elio Marchi
Actores: Gustavo Pardi, Roberto Vallejos
Vestuario y escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez
Diseño de luces: Ricardo Sica
Dirección: Corina Fiorillo

MAIPO KABARET
Esmeralda 449 - 2do Piso
Teléfonos: 4322-4882/8238
De miércoles a sábado 21.30 hs. - Domigos 21 hs.

viernes, 13 de enero de 2017

OH SARAH, o cómo Claudia Carpena revive a la Bernhardt


Mark Twain dijo alguna vez que “hay cinco clases de actrices: las buenas, las malas, las regulares, las grandes actrices y… Sarah Bernhardt”.

Y seguramente tenía razón. Sarah fue la más grande en su tiempo y muy pocas han podido acercársele en talento y entrega.

Mucho se ha dicho y escrito sobre ella. Muchas se han calzado su piel. Pero hay que tener una desmesurada cuota de pasión, de amor, de entrega y ternura para hacer que Sarah vuelva y pise nuevamente el escenario. Y eso hace Claudia Cárpena en su interpretación de “Oh Sarah”, el unipersonal que la encuentra ofreciendo cuerpo y alma a la diva eterna.

Allí están las dos, Sarah y Claudia, por obra y gracia del Teatro emocionándonos con su inteligencia, sensibilidad, augudeza, con sus fervores, ahogos, devociones, talentos, miedos, cábalas, riegos. Esos “condimentos” necesarios para hacer que una actriz se convierta en mito y viceversa.

El espectáculo emociona, divierte y modifica. Y no me equivoco si afirmo que si Mark Twain viviera en este tiempo diría: “hay seis clases de actrices: las buenas, las malas, las regulares, las grandes actrices, Sarah Bernhardt y Claudia Cárpena”.

Los jueves a las 21 en el Teatro La Comedia. No se lo pierdan. Es una cita impostergable con el Gran Teatro. 
S.M.


Autor: Ariel Mastrandrea

Actriz: Claudia Cárpena

Dirección: Zunilda Roldán

TEATRO LA COMEDIA
Rodriguez Peña 1062 - C.A.B.A.
Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228

lunes, 12 de diciembre de 2016

Teatro para perrxs


Teatro para perrxs es una experiencia teatral que se enarbola como simple e inefable.
Un grito que nos provoca. Un aullido que nos despierta. Un ladrido que nos expresa. Un alarido que nos aquieta. Una energía invasora que se potencia y nos potencia; que nos sostiene y nos expulsa; que nos contiene y nos enfrenta con lo que somos, con lo que creemos que somos, con lo que deseamos ser.
Fernando Alegre, su autor y director, es un artista todo terreno que lucha contra la domesticación. De eso se trata su “Teatro para perrxs”. De luchar, atravesar, acuciar, enfrentar, bravear. Y al espectador no le queda otra que reflexionar y reflexionar-se; que pensar y pensar-se; que mirar y mirar-se. También disfrutar y disfrutar-se. Porque “Teatro para perrxs” habla fundamentalmente de cada unx de nosotrxs en tanto ser social y del otro en tanto otredad que nos consolida. Yo y el Otro. Ese extraño tejido que nos forma y nos deforma.
Cuenta, Fernando, con cinco actrices y dos actores que no escatiman ni un gramo de compromiso en una puesta que les exige el máximo de presencia, y una cuota extrema de responsabilidad escénica. Lxs miramos y nos miran. Lxs vemos y nos ven. En ellxs y desde ellxs escenario y platea son una sola cosa porque todxs somos nosotrxs y lxs otrxs. Logran una comunión exquisita y perturbadora con el espacio y con el público. Se provocan y nos provocan. Se acarician y nos acarician. Se atreven y nos interpelan.
Escenografía, vestuario y luces (también a cargo del autor y director) suman a la belleza general de un espectáculo especial para ver los domingos por la tarde, en ese horario en que las almas se enfrentan con los cuerpos de quienes transitamos esta vida haciéndonos preguntas.
Quedan pocas funciones. No se lo pierdan.
S.M.

Ficha técnico-artística
Idea: Beatriz Alvarez, Manuel Cardozo, Gloria Fiol, Constanza Lidueña, Trinidad Llaneza, Carolina Losicer, Joaquín Nudel, Miriam Torchia
Dramaturgia: Fernando Alegre
Diseño de escenografía,  vestuario y luces: Fernando Alegre
Realización de escenografía: Manuel Cardozo, Joaquín Nudel
Realización de vestuario: Pedro Muñóz
Video: Matías Erazo
Música original: Mariano Larumbe, Pablo Vila
Música: Lautaro Delgado
Operación de luces: Nicolás Leccese
Fotografía: Gisela Losicer
Diseño gráfico: Fernando Briloni
Asistencia de dirección: Silvia Acevedo
Producción: Fernando Alegre, Beatriz Alvarez, Manuel Cardozo, Gloria Fiol, Trinidad Llaneza, Carolina Losicer, Miriam Torchia
Dirección general: Fernando Alegre


CENTRO CULTURAL BORGES
Viamonte 525 Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 116665-59843
Entrada: $ 150,00 / $ 100,00 - Domingo - 19:00 hs - Del 11/12/2016 al 18/12/2016
Único sábado - 20:30 hs - 17/12/2016
Duración: 60 minutos

  

lunes, 5 de septiembre de 2016

"Homero. El color de la sudestada". Un Manzi diferente.


Homero se sube a un tren y sabe que tal vez sea su último viaje. O tal vez no. Depende de si está dispuesto a dejar de beberse unos tragos, salir de noche, jugar al póker, ir al comité a discutir de política, tanguear hasta que salga el sol. En fin, depende de si está dispuesto a dejar de ser quién es.

“¡¿Cómo me voy a morir justo ahora que tengo todo por hacer?!”, se pregunta iniciando ese viaje que lo llevará, y nos llevará con él, a una evocación con mucho de política, con mucho de amores, con mucho de magia, con mucho de poesía. Como fue su vida.

En este viaje, si lo sabemos, podemos recordar; y si no lo sabemos, podemos enterarnos de que Homero Manzi además de un letrista de tangos sin igual, de un poeta mayúsculo y de un enamoradizo empedernido que podía apostar en una mesa de póker a todo o nada para ganarse a una morocha, fue un hombre comprometido en extremo con la vida política de su país. Un militante radical que a pesar de haber sido expulsado de su partido nunca dejó de serlo, aunque simpatizó con el primer gobierno peronista. El espectáculo tiene su momento cúlmine cuando evoca aquel 17 de octubre en el que “el color de la sudestada” tiñó las calles de Buenos Aires y repartió colores al resto del país.

Se sorprenderá el espectador que vaya a escucharse unos tanguitos de Manzi. Si bien suenan en escena algunos fragmentos de sus composiciones más famosas, la impronta musical está en manos de José Luis Castiñeira de Dios, quien, además de ser el director musical, le ha puesto música a letras originales escritas por Fernando Musante. Sí, alguien se atrevió a escribirle tangos y poesías a Manzi. Y lo bien que lo ha hecho.

El “Chino” Laborde, ese cantorazo que ya nos tiene acostumbrados a deleitarnos con sus estupendas interpretaciones tangueras, es el responsable de calzarse la piel del poeta radical y se manda un debut teatral de antología. Homero está allí, un poco más alto, pero en su exacta dimensión. Lo acompaña una Roxana Fontán que va de la adolescente Juana a la sensual Malena a la sufrida Casiana con una ductilidad sorprendente; y la magia extrema llega de su mano cuando canta “a cappella” una versión de Malena. Los acompaña el cantor Claudio Garcés como servidor de escena deleitando siempre con su voz y su afinación.

La escenografía virtual se ha construido a partir de pinturas originales del artista plástico Horacio Cacciabue y le aporta al espectáculo una cuota de vuelo extra, por si hiciera falta. Exquisito trabajo en conjunto con Fernando Silva quien transformó esas pinturas en animaciones.

Precisa dirección de Leonardo Nápoli para su propio texto, que recorre sin respiro la vida de un poeta comprometido con su tiempo, sus sentimientos y su Nación.

Manzi vuelve a interpelarnos preguntándose y preguntándonos qué es lo nacional y qué lo que no nos pertenece y adoptamos como propio. En definitiva se pregunta y nos pregunta qué es ser argentino.

Homero se sube a un tren y nos lleva con él. Homero se sube a un tren y vuelve a crear misterio. Ese “misterio de adiós que siembra el tren”.

S.M.

Homero. El color de la sudestada.
De Leonardo Nápoli, José Luis Castiñeira de Dios y Fernando Musante
Teatro - El Musical del Tango

Ficha técnica:

Homero: Walter “Chino” Laborde
Juana / Malena / Casiana: Roxana Fontan
Actor / Cantor / Servidor de escena: Claudio Garcés

Dramaturgia: Leonardo Nápoli
Letras y poemas: Fernando Musante
Música original y dirección musical: José Luis Castiñeira de Dios
Coreografía: Mecha Fernandez
Arte de escena: Horacio Cacciabue
Diseño multimedia: Fernando Silva
Diseño de luces: Roberto Traferri

Dirección general: Leonardo Nápoli


Caras y Caretas 2037
Sarmiento 2037 – CABA
Domingos de setiembre y octubre
20 hs. 

"LA TEMPESTAD": una cita con el buen teatro

Foto: Gabriel Oscar Perez
“Estamos tejidos con idéntica tela que los sueños, y nuestra corta vida se cierra con un sueño.” Así dice Próspero, el duque de Milano que, despojado de su legítimo sitial, se ha recluido en una isla desierta acompañado por su hija, Miranda.
En una cueva donde atraviesa el tiempo de su exilio,Próspero estudia y estudia también aquello ajeno a la percepción de los sentidos. No niega la magia, por el contrario la pone al servicio del bien. Claro está que Shakespeare ha escrito esta comedia en pleno período jacobino. Muerta Isabel I, y ya en sus últimos años, Shakespeare parece dedicar su pluma al tremendo cambio que han significado los acontecimientos del Siglo XVI a estos albores del XVII. La Tierra es una esfera, y ya no está en el centro del universo.
Próspero tiene a su servicio un ángel, Ariel, que representa el arte y la belleza. Es hora de dominar a las pasiones terrenas para mirar hacia las alturas. Hay que dejar atrás las antiguas certezas. La Tierra no sólo es redonda ni está quieta, es más grande y se mueve. La historia de Inglaterra supera cualquier producto ficcional. Jacobo, que asume el trono a la muerte de Isabel, es hijo de María Estuardo la reina católica a la que Isabel mandó a decapitar. Jacobo es protestante, así fue criado, y persigue brujas y brujos, su modernismo repudia a los bárbaros de las otras tierras; y son épocas de seguir guerreando con España por las posesiones de ese nuevo mundo.
Hasta aquí ciertas disquisiciones (o divagues) históricos  o filosóficos, que se suman a las innúmeras interpretaciones que, como Hamlet, ha generado La Tempestad. Tal vez, la obra del Bardo de Avon en la que más se advierte ese pensamiento propio del medioevo tardío (o el Renacimiento) que dio en llamar: “miscelánea”. Pero lo que se ve en el escenario de Andamio 90 también es otra cosa. Porque a lo que se asiste es a una ceremonia teatral que linda con lo sagrado. El adjetivo usado para este elogio ancla en los decires de Peter Brook.
Foto: Valeria Sigal
Alfredo Martín, responsable de la versión y la dirección, consigue insuflar el aire de Ariel a su puesta, dejando en claro que Calibán y su comparsa deberán esperar un par de siglos (hasta el nacimiento de Nietzsche) para tener algún tipo de reivindicación desde los severos claustros. Calibán tiene desde su monstruosidad todas y cada una de las causas por las que debe ser reeducado por la civilización Europea.
Bajo la batuta de Martín, todo el elenco se mueve con natural gracia y solvencia; y la pareja de Miranda y Fernando (que debe prometer castidad hasta la noche del himeneo tal como las leyes y Dios mandan), no pudo estar mejor elegida. 
Foto: Valeria Sigal
Pero no se puede evitar un particular elogio a Marcelo Bucossi (Próspero). Su interpretación es brillante. Porque aún desde la sólida formación, y el abultado currículum que se le conoce, Bucossi (como Próspero) ha decidido romper la vara mágica, y ofrecernos un trabajo en el que alcanza la verosimilitud con la elegante economía de recursos que el actor aplica en su composición. Y también cabe subrayar el trabajo de Mariano Falcón (Calibán), símbolo de la desmesura, que paradójicamente también actúa ajeno a cualquier tentación “pirotécnica” a la que fácilmente podría sucumbir. Casi con las mismas palabras se puede hablar del trabajo de la dúctil Bianca Vilouta Rando. De todos modos, como quedó antes dicho, todo el elenco acompaña en armonía con el buen gusto y la buena interpretación.
Podríamos terminar diciendo: La Tempestad, insistimos, invita a incontables hipótesis, pero si alguien quiere tener una amable cita con una de las más inquietantes obras de William Shakespeare y con el buen teatro, sólo debe acercarse a la calle Paraná 660 los viernes, a las 19:45.


FM y SM

FICHA TÉCNICA:


LA TEMPESTAD, de William Shakespeare

Versión: Alfredo Martín

Intérpretes: Julian Belleggia, Marcelo Bucossi, Ariel Delgado, Nicolás Fabbro, Mariano Falcón, Daniel Goglino, Brenda Margaretic, Pablo Mariuzzi, Gabriel Nicola, Nicolás Olmos, Margaret Planes, Gustavo Reverdito, Marcelo Rodriguez, Bianca Vilouta Rando, Ivan Vitale

Música en escena: Margarita Rodríguez Planes

Vestuario: Aníbal Duarte

Objetos: Ana Revello, Gustavo Reverdito

Maquillaje: Ariel Nesterczuk

Diseño de escenografía y luces: Héctor Calmet

Música original: Gustavo Twardy

Asistencia de dirección: Cecilia Nicolich, Analia Sirica

Dirección y puesta en escena: Alfredo Martín