lunes, 21 de abril de 2008

Segundo Cielo

SEGUNDO CIELO
de María Rosa Pfeiffer
Un espectáculo de Manuel Vicente.
Sábados 21 hs.
Teatro del Pueblo - Diagonal R. S. Peña 943


Ficha Técnica:
ELSA / Stella Matute
ERDOSAIN / Jorge Nolasco
IRIS / Liliana Weimer
SAVERIO / Pablo De Nito
PADRE / Hugo Mouján

Diseño de escenografía y vestuario: Mariana Tirantte. Música original: Pedro Donnerstag. Diseño de luces: Javier Casielles. Diseño en comunicación visual: Juan Pablo Rodríguez.

Asistente de dirección: Romina Oslé.

Dirección General: Manuel Vicente.


Comentario: SEGUNDO CIELO

Dios es inconsciente.
J. Lacan

Casi toda la literatura sagrada ubica al segundo cielo como “la morada de los ángeles”. El Padrenuestro dice: “Padre Nuestro que estas en los cielos”, y la Biblia –casi en su totalidad– se refiere al cielo en plural. Si Dios habita el tercer cielo (o uno aún superior) va de suyo que hay, por lo menos, un primero y un segundo. Se supone que el primer cielo es el visible, al que se tiene acceso –mediante la vista– o sea que ese primer cielo (la atmósfera) es parte de la realidad (según Platón, “el mundo sensible”). El segundo es un estado intermedio en el que habría compartimentos superiores e inferiores según la jerarquía angélica. Hay cartas de San Pablo que así lo explicitan.
Bien, en la inteligencia que la ciencia no es fe, podríamos decir que el psicoanálisis ha ido evolucionando y ha tratado de hallar, en la complejidad metafórica, explicaciones racionales para estos estadios del alma. Convengamos en dar a esta definición tan sujeta a discusiones (alma) la que le daban los antiguos griegos, es decir: no pensemos en el alma como algo definitivamente etéreo, sino como el estado más sutil de la materia. Y, en tal caso, como lo hacen los modernos científicos echemos la luz posible sobre lo desconocido y convengamos que es eso que llamamos “conjuntos vacíos” o “agujeros negros”.
Nadie ha podido responder a la pregunta: “¿Qué quiere una mujer?”, quizá los seguidores de Freud con definiciones tales como “continente oscuro”, “enigma sangroso”, etc. también hayan tratado de nombrar lo inexplicable. Lo cierto es que vigilia o pesadilla, espacio donde se pesa el alma o limbo, el segundo cielo de esta Elsa (que andá a saber si se llama Elsa), una mujer que toma conciencia de haber sido “dejada” una vez más, se parece mucho a un vestíbulo del infierno. Los personajes del mundo de Arlt (propios del existencialismo de la época en que la anarquía oscilaba entre el ateísmo, el agnosticismo y las más extravagantes creencias esotéricas) reciben a una mujer que se presenta como un “juguete del destino” ante su “amor imposible”, “la otra”, “el otro”, “lo que no fue”.
La llegada de Elsa a éste, su propio territorio inalcanzable, puede entenderse como un prolegómeno de la muerte. Quizá sí, quizá no.
Lo más accesible a nuestra estructura intelectual, puede ser pensar que ese territorio donde los opuestos coexisten sin contradicción, donde el tiempo se ordena con lógica propia y donde el espacio no tiene fronteras, es: “nada”.
Pienso que con Segundo Cielo, de María Rosa Pfeiffer, Manuel Vicente ha tenido el coraje de sumergirse en esta búsqueda, ha apostado a la economía de recursos (no confundir con “minimalismo”) y ha dejado en claro que no hay certezas, lo que no significa que él no tenga sus propias convicciones. Este tipo de apuestas estéticas, entiendo que sólo pueden sostenerse cuando un colectivo de personas se enrola en la ética del trabajo.
Una pieza, en suma, que a la pregunta: “¿Qué quiere una mujer?” se atreve a contestarle: “no sé”.

Fernando Musante

miércoles, 9 de abril de 2008

Paisaje interno, paisaje externo - Muestra Plástica

"Desde hace años escribo y pinto mis sueños. Busco comprender esas narraciones nocturnas, su lenguaje, su misterio. Encuentro secuencias de historias que se continúan, como sagas, y habitan un tiempo antiguo. Los sueños son mis maestros, traen mensajes de una voz sabia, lúcida, poderosa. Escucho lo que puedo. Escribo y pinto para escuchar, para ver, para entender. Las pinturas reflejan esta búsqueda y también el encuentro con el norte, un lugar que atravesó mi vida como un vertiginoso viento. Un viento que trae el conocimiento de la tierra y de la piedra, que habla con la misma voz mensajera de los sueños."
Celia Güichal

Paisaje interno, paisaje externo

Inauguración: 19 de abril, 19 hs.
en El Conventillo Verde
Magallanes 890, Circuito Turístico Caminito, La Boca.
Abierto de miércoles a domingo de 12 a 18hs.
Del sábado 19 de abril al domingo 11 de mayo de 2008

La autora: Celia Guichal nació en Bahía Blanca en 1973 y desde 1992 reside en Buenos Aires. Ha participado de los talleres de pintura de Rodolfo López Martínez, Cristina Coroleu y Juan Doffo. Es Licenciada en Comunicación y profesora de Taller de escritura en la UBA y en la Universidad Nacional de Quilmes. En 2004 publicó "Viaje a la escritura", ensayo literario sobre la experiencia de escritura como viaje. Desde hace unos años está trabajando en un nuevo libro: "El cuaderno de los sueños", con relatos, ensayos y pinturas propias sobre los sueños.

lunes, 7 de abril de 2008

Gracias por volar conmigo - Fernando Peña

Gracias por volar conmigo es la unión de las dos vidas de Fernando Peña el teatro y su época como tripulante de cabina. Fernando voló durante 12 años en Eastern Airlines y American Airlines y muestra con mucho humor todos los aspectos de la vida en el aire pasando por pasajeros, tripulantes, pilotos, maletas, emergencias, comidas de abordo, aeropuertos, esperas, hoteles, affaire de alto vuelo, sexo, etc.. Con Milagros López como estrella de este espectáculo, Fernando pasa revista de este mundo fascinante e intrigante del mundo de la aviación, según Fernando Peña.."todos en algún momento de nuestras vidas quisimos trabajar en una línea aérea...es una materia pendiente en la vida de muchas personas...".Fernando escribió estos monólogos observando que cuando estaba en sobremesas con amigos, todos en algún momento le pedían que contara anécdotas de vuelo y al contarlas lograba que todos quedaran pasmados con sus historias, esto provoco que plasmara estas anécdotas variopintas en el escenario. Según Peña es su única obra en la cual se despojo de todo dramatismo lanzándose de lleno a la comedia.

Ficha técnico artística


Chacabuco 875 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4300 8817 / 4307 0066
Entrada: $ 30,00 - Domingo - 19:00 hs Entrada: $ 30,00 - Viernes - 21:00 hs



A las 19.20 se apagaron las luces de la sala. Cuando volvieron a encenderse eran casi las 22.30. Tres horas había durado ese viaje en el que Fernando Peña nos había convertido arbitrariamente en tripulación y pasajeros de un disparatado, histriónico y fascinante vuelo. Dentro de ese avión imaginario compartimos aventuras y emociones con la entrañable Milagros López. Con Lidia, Estela, Graciela y Cristina conocimos los diferentes "tipos" de azafata que a uno puede tocarle en suerte. Con Roberto, al pintoresco comisario de abordo. Y, finalmente, con "Tripulín" nos enteramos crudamente de las anécdotas, confesiones, sueños, aterrizajes forzosos que pasajeros, tripulantes, pilotos, protagonizan cuando suben a un avión.

Peña despliega toda su capacidad expresiva y, con descarnada sinceridad (que lo caracteriza, por cierto), entabla con el público una relación que por momentos cae en la más absoluta complicidad.

A uno no le queda otra que agradecerle "dejarnos volar con él".