El paso del tiempo puede volver antiguos algunos textos. A otros, en cambio, los vuelve más nítidos. Visitando al Sr. Green pertenece a ese segundo grupo.
La obra, que hace dos décadas tuvo una recordada versión protagonizada por Pepe Soriano y Facundo Arana, regresa hoy con dirección de Santiago Doria —también responsable de aquella puesta— y con Jorge Suárez junto al propio Arana. Y lo interesante es que el espectáculo no parece regresar para comprobar si todavía funciona, sino para mostrar cuánto cambió el mundo desde entonces y cuánto de aquello que la obra ponía en discusión continúa interpelándonos.
El texto habla de discriminación, de soledad, de prejuicios, de mandatos familiares, de pertenencia, de intolerancia y de esas miradas arbitrarias con las que tantas veces se decide quién puede ser aceptado y quién debe quedar afuera. Visto desde hoy, algunas de esas situaciones adquieren una resonancia nueva. No porque hayan perdido vigencia, sino porque las luchas sociales y culturales de estas últimas décadas modificaron nuestra manera de nombrarlas, cuestionarlas y enfrentarlas.
En ese sentido, la obra también funciona como memoria. Nos recuerda de dónde venimos. Qué cosas alguna vez parecieron naturales. Qué violencias podían esconderse detrás de una costumbre, una tradición o una supuesta certeza moral. Y permite comprobar que ciertas transformaciones colectivas, aunque incompletas, no fueron en vano.
Pero ninguna de esas ideas tendría fuerza si no estuvieran sostenidas por el encuentro entre dos personajes profundamente humanos.
Jorge Suárez construye un Sr. Green de enorme espesor: áspero, obstinado, vulnerable, por momentos irritante y, al mismo tiempo, tierno, empático, conmovedor. Su trabajo evita cualquier simplificación y encuentra humanidad incluso en aquello que resulta más difícil de aceptar. Facundo Arana, por su parte, retoma un personaje que conoce desde hace veinte años, pero al que hoy parece acercarse desde otro lugar, con mayor profundidad, madurez y una sensibilidad menos evidente y, justamente por eso, más eficaz.
Entre ambos se produce una química escénica que sostiene el espectáculo de principio a fin. Se enfrentan, se desafían, se incomodan, se lastiman y poco a poco empiezan a reconocerse. Y a quererse. Cada uno llega al otro cargando sus propias heridas, sus silencios y sus certezas. Cada uno deberá decidir cuánto está dispuesto a abandonar para poder acercarse a ese ser que "llegó demasiado tarde pero justo a tiempo" -al decir del slogan del espectáculo-.
La dirección de Santiago Doria es nuevamente precisa y sensible. El trabajo interpretativo está cuidado en cada detalle, pero también resulta notable el uso del espacio, los tiempos de la escena y la reconstrucción de una época que aparece sin subrayados ni artificios innecesarios.
Visitando al Sr. Green habla de temas duros sin perder nunca la ternura. Hace pensar, conmueve y también permite sonreír. Y quizá allí resida una de sus mayores virtudes: recordar que comprender al otro no significa renunciar a lo que somos, sino animarnos a mirar un poco más allá de nuestras propias certezas.
QUIÉNES LO HACEN:
Autoría: Jeff Baron
Elenco: Jorge Suárez y Facundo Arana
Diseño de escenograf{ia: René Diviú
Reposición de escenografía: Gastón Joubert
Diseño de luces: Leandra Rodriguez
Diseño de vestuarios: Laura Singh
Música original: Javier Lóez del Carril
Director adjunto: Mateo Chiarino
Dirección: Santiago Doria
Dirección: Santiago Doria
DÓNDE LO HACEN:
Multiteatro
Av. Corrientes 1283 - CABA
De miércoles a jueves: 19.30 hs.
Sábados: 19 hs. y 21hs.
Domingo: 19 hs.




