Hacer teatro independiente en la Argentina de hoy ya supone una dosis importante de obstinación. Hacerlo con un elenco numeroso es casi una proeza. Y elegir, además, hablar de aquello que una sociedad preferiría no mirar demasiado de cerca es un acto de convicción artística y de valentía que merece ser destacado. "CARICIAS", de Sergi Belbel, en versión y dirección de Andrés Bazzalo, reúne esos tres desafíos. Y los asume sin especular.
La estructura de la obra es tan sencilla como implacable: dos personajes en escena dan paso a otros dos, que a su vez habilitan el encuentro siguiente, construyendo una cadena humana que avanza inexorablemente hasta cerrar el círculo en un final tan inevitable como perturbador. En ese recorrido, Belbel desnuda las zonas más oscuras de los vínculos humanos: la violencia, la indiferencia, la crueldad, el desamparo y la incapacidad de escuchar al otro.
Bazzalo apuesta a una puesta austera, inteligente y precisa, sostenida por un equipo técnico que acompaña sin distraer. Nada sobra. Nada falta. La atención permanece siempre puesta en los vínculos y en un texto que, escrito hace décadas, parece dialogar de manera inquietante con muchas de las heridas contemporáneas.
Uno de los mayores logros del espectáculo es la solidez de su elenco. Numeroso, homogéneo y comprometido, logra sostener un delicado equilibrio entre la intensidad emocional y la verdad escénica, evitando cualquier tentación de subrayado.
"CARICIAS" no ofrece refugios. Tampoco busca agradar. Va al hueso. Va directo al núcleo de aquello que nos constituye como sociedad y como individuos. No se refugia en metáforas tranquilizadoras ni ofrece respuestas cómodas. Por momentos resulta incómoda. Por momentos cruel. Pero también atrapa. Y precisamente por eso resulta necesaria.
No es de esas obras de las que uno sale liviano. Pero sí de las que siguen trabajando por dentro cuando las luces de la sala ya se apagaron. Porque el verdadero impacto de Caricias no está sobre el escenario: está en el espejo que deja encendido frente a cada espectador. Ese espejo que nos obliga a pensar. Ese espejo que nos enfrenta con aquello que muchas veces preferiríamos no ver.
QUIÉNES LO HACEN:
Autor: Sergi Belbel
Versión: Andrés Bazzalo
Elenco: Daniel Alvaredo, Julian Chertkoff, Mariana Cinat, Adriana Dicaprio, Martin Dodera, Silvia Kalfaian, Felipe Mariuzzi, Poppy Murray, Jorge Prado, Paula Rubinsztein, Joaquín Sequeira Vega
Diseño de vestuario: Adriana Dicaprio
Diseño de escenografía: Alejandro Mateo
Diseño de luces: Soledad Ianni
Asistencia de dirección: Brisa Libertad Hunglinger
Producción ejecutiva: Poppy Murray
Dirección general: Andrés Bazzalo
DÓNDE LO HACEN:
EL PORTON DE SANCHEZ
Sánchez de Bustamante 1034 CABA
Domingos a las 20:00 hs

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